Se muestran los artículos pertenecientes al tema varios.
Depresión: no bajar nunca la guardia
El médico de atención primaria debe asegurar una 'alianza terapéutica' con el paciente para que acuda a la consulta y tome la medicación prescrita
La mejoría de la depresión puede ser un arma de doble filo. Denota cuándo un paciente se está recuperando de esta grave enfermedad mental, pero también es el momento en que los afectados con ideaciones suicidas tratan de atentar contra su propia vida. Los médicos de atención primaria deben intentar descubrirlos en su consulta y orientarlos para evitar estas muertes prematuras.
CLARA BASSI | Fecha de publicación: 8 de febrero de 2008
La depresión afecta entre un 10% y un 15% de la población mundial, al menos una vez a lo largo de su vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto significa que el número de personas deprimidas alcanzaría los cuatro millones de personas, lo que implica que el número de psiquiatras y psicólogos es insuficiente para atender esta enfermedad mental. Por fortuna, los médicos de atención primaria están capacitados para atenderlas y tratarlas.
Más que tristeza
La mayoría de afectados por la depresión presentan un cuadro caracterizado por el desánimo, la apatía y la tristeza profunda. En ese estado apenas reúnen fuerzas para levantarse de la cama al día siguiente. Cuando mejoran, uno de los grandes riesgos de estos pacientes -sobre todo mujeres- es que les asalten esas ideas suicidas. De hecho, curiosamente, muchos cometen tentativas de suicidio durante la etapa de recuperación, puesto que mientras dura la fase de tristeza profunda no tienen capacidad para ello, ni siquiera para planificarlo.
Sin embargo, la fase de recuperación resulta especialmente peligrosa. En ese momento los pacientes han recobrado parte de sus fuerzas, que todavía son insuficientes para afrontar la vida con optimismo pero suficientes para planear el suicidio e, incluso, intentar llevarlo a la práctica, según José Ángel Arbesu, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, SEMERGEN, y uno de los directores científicos del programa 'Psicopíldoras formativas en Salud Mental'.
Los médicos que forman parte de este programa se han formado en dieciocho casos de enfermedades mentales que, con frecuencia, pueden encontrarse en las consultas de primaria en la vida real. El suicidio y cómo orientar a las personas con ideaciones suicidas es uno de los casos sobre los que se ha ilustrado a estos médicos de atención primaria.
El médico de atención primaria
La empatía con el enfermo es fundamental para intentar averiguar qué pacientes desarrollan ideaciones suicidas. Así, en la entrevista clínica se recomienda al médico ir de menos a más en las preguntas íntimas y partir de temas generales para luego introducir preguntas más importantes. Ésta sería una de las múltiples formas para preguntarle acerca de los pensamientos suicidas de un modo indirecto.
Una vez que el médico llega a la conclusión de que el paciente tiene ideaciones suicidas, debe considerar cuál es el mejor modo de abordar su atención. En los casos de mayor riesgo, puede enviarlo al hospital. Estos casos de riesgo alto se identifican gracias al conocimiento de distintos marcadores o indicadores de riesgo de suicidio: pacientes que viven solos, con pocos vínculos sociales y familiares, problemas económicos o de adicción al alcohol, entre otros.
Todo ello debe ser valorado por el médico de atención primaria. Pero, si éste descubre que el paciente tiene buenos vínculos familiares y sociales, y nunca ha hecho un intento de autolesión, es posible tratarlo en el primer nivel asistencial con la medicación pertinente. No obstante, debe asegurarse de que llega a una 'alianza terapéutica' con el paciente, es decir, conseguir que éste le prometa acudir a la consulta y tomar la medicación que se le prescriba.
Problemas del aislamiento
Cuando el paciente vive solo, tiene problemas con el alcohol, económicos o de otra índole y sufre de aislamiento social, lo adecuado es derivarlo a una unidad de salud mental para que le atiendan los profesionales competentes en estos casos. «Lo primero que debe hacer el médico de primaria es no prejuzgar al paciente, sino escucharlo, oír sus opiniones e intentar desactivar sus creencias negativas. Pero nunca juzgarlo moralmente», advierte Arbesu.
El médico de atención primaria prescribe medicación (antidepresivos y tranquilizantes) y psicoterapia, pero también procura conectar con su entorno familiar y social para que el paciente tenga vínculos y no se quede aislado. Esta conexión con el núcleo familiar y social se considera fundamental para que el afectado por la depresión evolucione bien.
No obstante, el médico debe hablar con sus familiares para dejarles claro que no deben forzar al enfermo a hacer cosas que no desea o para las que no tiene fuerzas. Es posible que la familia, con la mejor de sus voluntades, intente sacarlo de casa o promover actividades con él a las que no habría que obligarle, al menos durante la fase de tristeza, apatía y desesperanza propia de la depresión. Más adelante, sí que se puede intentar programar actividades que le ayuden a salir de la apatía.
Tópicos del suicidio
Cuando se habla de suicidio son varios los tópicos que de inmediato surgen en los diferntes ámbitos, muchos de ellos, falsos. El más extendido es que si se habla demasiado de suicidio, la población tienda a emularlo y se 'contagia', una creencia popular que es totalmente falsa, según el experto de SEMERGEN. Este especialista ha insistido en que otra creencia errónea es que el paciente depresivo profundo se suicida y el que mejora de la depresión no se suicida, cuando ocurre lo opuesto. Aunque se tiende a decir que no se puede saber cuándo se va a suicidar un paciente y que el suicidio es imprevisible, esto no es del todo cierto. El paciente va dejando pistas elocuentes con las que se va despidiendo, como hacer el testamento. «Estos pacientes suelen acudir a las consultas y dejarnos pequeños indicios de que está pensando suicidarse, aunque los que están muy, muy deprimidos, no están capacitados para planificarlo».
INCIDENCIA
La mayoría de los pacientes con depresión tienen ideaciones suicidas, en concreto, las estadísticas revelan que lo intentan más las mujeres, aunque lo consuman más los hombres. Atentar contra la propia existencia es un acto más común en las edades medias de la vida, aunque también se percibe un riesgo elevado en las personas mayores que viven solas, con pocos vínculos familiares (por viudedad) y sociales.
En Europa, el país donde se registran más suicidios es Finlandia, cuya tasa es de 37,9 por 100.000 habitantes, según datos de 2002 difundidos por la OMS. Las tasas más altas de suicidio corresponden a los países nórdicos, mientras que las más bajas se encuentran en los países latinos y mediterráneos. Se considera una tasa baja alrededor de 5 casos por 100.000 habitantes. En España la provincia que tiene una mayor tasa de suicidio es Lugo, donde este acto se sitúa entre 15 y 30 casos por 100.000 habitantes.
Tomado de: http://www.consumer.es/web/es/salud/psicologia/2008/02/08/174370.php
Francisco Garcés
El verano de Sam: maltrato a animales y violencia interpersonal
Parte 2.-
ALGUNOS CASOS DE ASESINOS EN SERIE QUE COMENZARON MALTRATANDO ANIMALES
JEFFREY L. DAHMER , el carnicero de Milwaukee
Jeffrey Dahmer confesó haber asesinado, desmembrado y, en algunos, casos, cometido actos de canibalismo con 17 varones. De niño, Dahmer empalaba perros y clavaba estacas a gatos en su jardín. Dahmer fue condenado a muerte, pero antes de que se llevara a cabo la sentencia, otro preso acabó con él en 1994.
EDMUND EMIL KEMPER III
Edmund Kemper fue condenado en 1973 por 8 cargos de asesinato en primer grado (8 mujeres incluyendo a su propia madre). A los 13 años mataba a los gatos del vecindario (a veces enterrándolos vivos), ponía sus cabezas en estacas y hacía conjuros con sus "trofeos". Cortó a rebanadas la cabeza de un gato con un machete, decapitó a su propio gato y lo troceó... Exactamente lo mismo que hizo con su madre años más tarde...
ALBERT DESALVO, el estrangulador de Boston
El "Estrangulador de Boston" mató a 13 mujeres en 1962-3, pero fue sentenciado a cadena perpetua por robo armado, asalto y delitos sexuales hacia 4 mujeres. Cuando era joven, atrapaba gatos y perros en jaulas y se divertía lanzándoles flechas a través de las rejas.
¿QUÉ ENTENDEMOS POR CRUELDAD HACIA LOS ANIMALES?
Después de leer sobre estos casos de los asesinos en serie más conocidos, incluso por el gran público, se nos pueden generar diversos interrogantes…¿hasta qué punto la crueldad hacia los animales es un comportamiento frecuente? ¿quien maltrata a un animal acaba siendo un asesino en serie o un agresor sexual? ¿qué se entiende exactamente por crueldad hacia animales?
El interés por el estudio de la crueldad hacia los animales no es un fenómeno propio de la actualidad sino que ha despertado la preocupación desde hace siglos, en algunos casos como expresión de una condena moral al maltrato hacia un ser sientiente y en otros por el temor a una extensión del comportamiento violento hacia la especie humana. Santo Tomás de Aquino, si bien no tenía una preocupación hacia el sufrimiento de los animales per se, recomendaba la condena social al maltrato animal ya que según él "siendo crueles hacia los animales, uno se acaba volviendo cruel hacia los seres humanos". En el siglo XVII, el filósofo John Locke escribía "el acostumbrarse a atormentar y matar a bestias, endurecerá gradualmente las mentes hacia los hombres; y aquéllos que se complazcan en el sufrimiento y la destrucción de criaturas inferiores, no serán aptos para ser compasivos o benevolentes hacia aquéllos de su propia clase" (1693, Sec.166)
Los novelistas y escritores también han reflejado la conexión entre la violencia hacia los animales y los humanos, siendo algunos ejemplos bien conocidos por el gran público: "El gato negro" (Poe, 1843), "El gran Santini" (Pat Conroy, 1976), "El señor de las moscas" (William Golding, 1959), "Las Crónicas de Narnia" (C.S. Lewis) y "Sacrifice" (Andrew Vachss, 1991).
Desde el punto de vista de la comunidad científica, la antropóloga Margaret Meadafirmaba ya en 1964 que la crueldad hacia los animales era un síntoma de una personalidad violenta y que sin un diagnóstico a tiempo podría conducir a “una larga carrera de violencia episódica y asesinato”.Las primeras investigaciones sobre la relación entre la crueldad hacia los animales y los humanos, tuvieron lugar hace 40 años y concluyeron que existía dicha relación de grado mediante el análisis de población penitenciaria.
Debido al reconocimiento de la crueldad hacia los animales como un paso potencialmente previo a la comisión de actos violentos hacia humanos, tanto los clínicos como los investigadores han procurado definir este fenómeno, no sin pocas dificultades.
Los clínicos incluyeron la crueldad hacia los animales como uno de los síntomas del trastorno de conducta (conduct disorder)por la American Psychiatric Association en su edición del 1987del Diagnostic Statistical and Manual of Mental Disorders III–R. La crueldad hacia los animales se considera, además, un criterio diagnóstico (aunque no exclusivo) fiable. En la versión posterior delDSM-IV (1994), un trastorno de conducta era definido como un "patrón repetitivo y persistente de comportamiento en que los derechos básicos de los otros o las normas sociales son violadas" (p. 85) con la presencia de 3 (o más) criterios durante los 12 últimos meses con uno al menos durante los últimos 6 meses. De los 15 criterios, sólo el A5 está relacionado con la crueldad hacia los animales y no ofrece una definición amplia de lo que se considera crueldad, lo cual supone uno de los obstáculos en el estudio de este tema.
La definición más utilizada por los investigadores es la de "comportamiento socialmente inaceptable que causa de manera intencional un sufrimiento, dolor o distrés inecesario y/o la muerte del animal". No se incluyen, por tanto, y aunque causen sufrimiento a los animales, comportamientos más socialmente aceptados como la caza legal, la ganadería intensiva, la cría de animales por su piel, la experimentación con animales, espectáculos con animales (corridas de toros, rodeo, circo, zoos...). La definición de crueldad hacia los animales también debería incluir, según varios autores, los actos de maltrato por negligencia cuando existe una intencionalidad de causar daño, diferenciándolo, por tanto, del "hoarding" o Síndrome de Diógenes con animales (a pesar de que las víctimas son animales, los factores etiológicos son diferentes). Existe además una diferenciación a tener en cuenta según se trate de animales invertebrados, vertebrados de sangre fría y vertebrados de sangre caliente, ya que las implicaciones psicológicas son distintas.
CRUELDAD HACIA LOS ANIMALES Y TRASTORNO DE CONDUCTA EN NIÑOS
El trastorno de conducta se caracteriza por patrones persistentes de ruptura de normas sociales asociados a daño físico a otras personas, propiedades, robo, y serias violaciones de las normas (DSM-IV, 1994). De los niños diagnosticados de trastorno de conducta, el 25 % han sido, o son en el presente, crueles hacia los animales.
En un exhaustivo meta-análisis elaborado en EEUU, la crueldad hacia los animales se consideró uno de los síntomas más precoces de dicho trastorno (a la edad de 6.75 años). Es interesante destacar la importancia de este hecho ya que un inicio temprano de los síntomas suele ir asociado a una pobre prognosis del trastorno de conducta (APA, 1994). Otras conclusiones a que se ha llegado después de diversos estudios es que los niños que cometen actos de crueldad hacia animales es más probable que tengan problemas de conducta más severosque los que presentan otros síntomas, y que los niños con trastorno de conducta presentan mayores cifras de crueldad hacia animales que otros grupos.
CRUELDAD HACIA ANIMALES Y AGRESIONES SEXUAL
En una muestra de violadores varones y pedófilos se encontraron mayores cifras de crueldad infantil hacia animales: 48% en violadores y 30% en pedófilos comparados con una muestra sin antecedentes violentos. Ascione concluye en sus investigaciones que se encontraron antecedentes de crueldad con animales en exhibicionistas (30%), acosadores sexuales (36%), acosadores sexuales encarcelados (46%), violadores convictos (48%) y asesinos adultos (58%).
En una muestra de jóvenes víctimas de abusos sexuales que presentaban enfermedad mental grave, se observaron mayores cifras de comportamiento sexual inadecuado, abuso de sustancias, reacciones post-traumáticas, síntomas disociativos y crueldad hacia animales.
ESTUDIOS EN MUESTRAS PENITENCIARIAS
En estudios comparativos se ha visto una mayor incidencia de antecedentes de abuso a animales siendo niños en presidiarios por crimen violento respecto a un grupo de hombres no violentos no encarcelados (Kellert & Felthous, 1985, entre otros trabajos). Se encontraron también antecedentes de crueldad con animales en exhibicionistas (30%), acosadores sexuales (36%), acosadores sexuales encarcelados (46%), violadores convictos (48%) y asesinos adultos (58%) (Ascione, 1993).
En un reciente estudio del 2005 elaborado en dos prisiones de media seguridad y en una de alta seguridad en EEUU, en una muestra de 261 individuos, se observó que los participantes que habían maltratado o matado animales de manera repetida habían sido expuesto a actos de crueldad hacia animales a una edad más temprana y con mayor frecuencia habían sido testigos de un amigo maltratando un animal ( también observado en un estudio en población penitenciaria catalana). Los presos que habían sido testigos de crueldad a una edad más temprana, también comenzaban antes a perpetrar actos crueles. Este hecho implica que el inicio y la frecuencia de la crueldad hacia los animales puede haber sido fruto de la influencia por los miembros del entorno social primario. Debido a que la exposición temprana era un factor significativo en la comisión inicial y recurrente de actos crueles en dicha muestra, se hipotetiza sobre la posibilidad de que los presos hubieran sufrido un proceso de desensibilización en su infancia temprana. La exposición a crueldad hacia animales así como a otras formas de violencia en edades tan tempranas y el hecho plausible de desensibilizarse a éllo los convierte potencialmente en más tendentes a cometer también actos de violencia interpersonal.
La limitación del espacio obliga a haber podido apuntar únicamente unas breves consideraciones sobre el estudio de la crueldad hacia los animales, aunque son suficientes para llegar a la conclusión lógica de la necesidad del trabajo integrado de diversos colectivos (padres, educadores, maestros, asociaciones de protección animal, trabajadores sociales, veterinarios, pediatras, agentes de la autoridad, magistrados y abogados etc.) con el fin de llevar a cabo programas de detección precoz del maltrato a animales e iniciar una intervención adecuada . xxx
Cada vez que no tomamos en consideración el maltrato a los animales, nuestra sociedad vive un doble fracaso: ser partícipes de una actitud moralmente injusta y perder la oportunidad de identificar un comportamiento que podría ser un precursor de violencia hacia humanos.
Tomado de: http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=44015
Francisco Garcés
El verano de Sam: maltrato a animales y violencia interpersonal
Parte 1.-
Muchos niños que son testigos de maltrato a animales por parte de una figura parental acaban desarrollando también este comportamiento.
El verano del 1977 fue especialmente caluroso en la ciudad de Nueva York, aunque no fue por la ola de calor que se recuerda a ese tórrido verano. Los habitantes de la ciudad que nunca duerme vivieron dominados por el terror que sembró David Berkowitz, más conocido como el hijo de Sam, quien mató a seis personas, hirió de gravedad a otras seis y se comunicó regularmente con columnistas de varios periódicos. Robert K. Ressler, uno de los fundadores del VICAP[1] del F.B.I.[2] y uno de los mayores expertos mundiales en la elaboración de perfiles criminales consiguió entrevistarse en varias ocasiones con Berkowitz, a quien describió como alguien tímido, reservado, calmo, educado…aparentemente nada hubiera hecho pensar que fuera capaz de cometer semejantes crímenes. Pero nadie se convierte en asesino en serie de la noche a la mañana: al estudiar la historia de Berkowitz, se descubrió que había habido “señales de alarma”: llegó a provocar 1448 incendios, en su adolescencia empezó a desarrollar fantasías sexuales aberrantes, fantasías de estrellar aviones y de cometer actos violentos y homicidas. A los seis/siete años vertió amoníaco en el acuario de su madre adoptiva y pinchó a los agonizantes peces con una aguja. Mató a su pájaro con raticida y explicó haber sentido placer al contemplar la lenta muerte del animal, así como la imposibilidad de la madre de salvar al pájaro. David también torturaba otros animales como polillas y ratones. En el primer estudio sistemático sobre asesinos en serie y agresores sexuales elaborado por el mismo Ressler, su colega del FBI, John Douglas, y la Dra Burgess, de la Universidad de Pennsylvania, observaron que de los 36 individuos de la muestra, el 36% admitía haber torturado animales durante su niñez, el 46 % durante la adolescencia, y el 36% seguía siéndolo en la edad adulta.
Muchos niños que son testigos de maltrato a animales por parte de una figura parental acaban desarrollando también este comportamiento. La crueldad parental proporciona un modelo de comportamiento inapropiado hacia los animales por parte de los niños. Existen ejemplos de asesinos en serie que podrían haber sufrido este proceso, como es el caso de Henry Lee Lucas quien a la edad de 10 años fue testigo como el novio de su madre puñalaba a una ternera y abusaba sexualmente de ésta mientras estaba agonizando. A los 13 años empezó a capturar pequeños animales y desollarlos aún con vida por diversión. Sus primeras experiencias sexuales consistieron en la captura de animales y la realización de rituales sexuales que incluían la tortura y la muerte. Su escalada violenta progresó durante 30 años en los que apuñaló, mutiló y asesinó a mujeres, siendo considerado uno de los asesinos en serie más notorios de la Historia de la criminología. Otro depredador sexual, Keith Hunter Jesperson, relata entre sus primeras experiencias la tortura y muerte de animales y cómo su padre le exhortaba a éllo. En unas declaraciones desde la Oregon State Penitentiary explicaba el placer que le producía ver el miedo en los animales mientras los torturaba y cómo llegó un punto en que matar no significaba nada, empezando sus fantasías de experimentar con seres humanos. Existen datos similares en otras biografías de asesinos en serie que torturaban animales en su infancia, siendo algunos de los más conocidos: Jeffrey Lionel Damher, Arthur Shawcross, Ted Bundy, Edmund Emil Kemper III, Carroll Edward Cole, Albert de Salvo, Peter Kurten, Richard Trenton Chase, David Berkowitz, Patrick Sherrill, etc. De entre los asesinos de masas y “school shooters” son también estudiados los antecedentes de crueldad hacia animales en los casos de Eric Harris y Dylan Klebold, Kip Kinkel, Mitchell Johnson y Andrew Golden, Michael Carneal, Luke Woodham, Brenda Spencer, Lee Boyd Malvo, entre otros. Resulta especialmente estremecedor el caso de Woodham, quien reconoció en su diario haber desmembrado vivos a ranas y gatos y haber golpeado, quemado y torturado a su perro Sparkle hasta la muerte, describiendo el acto como “pura belleza”. Huelga decir que en el estudio de las biografías de asesinos en serie y de masas, no es únicamente la crueldad hacia los animales uno de los eventos destacados sino que existen en numerosas ocasiones varios factores de vulnerabilidad implicados que juegan un papel relevante en su psicogénesis.
Dra. Núria Querol i Viñas
Tomado de: http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=44015
Francisco Garcés
Crueldad con los animales y violencia humana
Numerosos estudios psiquiátricos indican que muchos criminales que han cometido actos de violencia en contra de humanos comparten una historia común de brutales castigos corporales y crueldad en contra de los animales.
Hace algún tiempo la comunidad mundial fue testigo de las matanzas de estudiantes cometidas en diversas escuelas secundarias de los estados Unidos. Toda la atención de las autoridades se volcó en tratar de entender los motivos que llevaron a éstos jóvenes a asesinar con una crueldad y saña difícil de igualar; pero esta falta de piedad, consideración y respeto no sólo se había limitado a los humanos, también había incluido el innecesario sacrificio de animales que con anterioridad habían sido las víctimas inocentes de estos desquiciados e inadaptados jóvenes. Expertos criminalistas, psiquiatras y psicólogos empezaron a establecer los nexos que conectaban estas dos realidades y desempolvando los archivos criminales de la nación, descubrieron que los indicios de crueldad y violencia ya se hallaban profundamente enraizados en éstos individuos desde su niñez. Jeffrey Dahmer, Ted Bundy, Albert de Salvo o David Berkowitz son tristemente recordados como los criminales más peligrosos y crueles de la historia policial de los EE.UU.. Todos ellos durante su niñez y juventud perpetraron terribles actos de crueldad en contra de animales: los utilizaron como su campo de entrenamiento criminal hasta que decidieron empezar a asesinar a miembros de su propia especie. La voz de estas inocentes víctimas o la sangre que derramaron nunca fueron tomadas en cuenta porque se trataba de animales. Nunca nadie se preocupó por intervenir y finalmente quebrar el ciclo de violencia y crueldad que se estaba creando y que más tarde se tornaría en contra de seres humanos. Numerosos estudios psiquiátricos indican que muchos criminales que han cometido actos de violencia en contra de humanos comparten una historia común de brutales castigos corporales y crueldad en contra de los animales. Pero a pesar de los estudios y las estadísticas, nuestra sociedad y nuestros sistemas educativos y judiciales aún no toman seriamente el abuso perpetrado contra los animales. Esta negación de la realidad es especialmente preocupante ya que la evidencia del abuso en contra de los animales no sólo puede indicar claramente la probabilidad de la violencia en contra de los seres humanos sino que también puede indicar graves síntomas de disfuncionalidad en las familias. Recientemente, los doctores Devyney, Dickert, y Lockwood estudiaron a cincuenta y siete familias que se encontraban bajo tratamiento en un centro de ayuda para jóvenes y familias víctimas de abuso infantil en New Jersey; en el 88% de los casos, sus animales de compañía también habían sido abusados o maltratados por alguno de los padres. La educación que se da a los niños les ayuda a establecer sus valores y patrones de comportamiento. Ellos adquieren sus principios morales y éticos emulando a los modelos que tienen a su alrededor, dentro de la sociedad en que viven. Un hogar en el que reina la violencia, el abuso, o la crueldad únicamente puede producir niños que perpetuarán el ciclo de violencia y abuso en las generaciones futuras.
Desgraciadamente, los animales que comparten éstos hogares se hayan atrapados en este círculo vicioso convirtiéndose en los seres más propensos a recibir el abuso. Es muy común el caso de padres abusivos que maltratan a las mascotas de sus hijos para intimidarlos o castigarlos psicológicamente. Lo más peligroso y terrible de éste tipo de situaciones es que en algunos casos éstos mismos niños se convierten en los verdugos de sus propios animales al ventilar sus frustraciones y agresiones personales contra ellos. Es un ciclo en el cual el poder de la crueldad tiene que ser ejercido en contra de los seres a quienes ellos perciben como aún más vulnerables e indefensos. En la mayoría de los casos, el animal es la última víctima de ésta interminable cadena de abuso que conecta al miembro más poderoso de la familia con el más débil de sus miembros. Es importante que comprendamos que para poder entender cualquier acto individual de violencia, debemos considerar la historia y la trayectoria de todos aquellos involucrados en éste tipo de incidentes.
Autor: Maru Vigo
Tomado de: http://www.cpca.org.ar/leerypensar/detalle.php?id=6
Francisco Garcés
Lenguaje animal - 2da parte
Los perros domésticos
Al igual que con otros animales superiores, el hombre ha tratado de interpretar el lenguaje de los canes, esta preocupación ha llevado a una empresa japonesa a crear un “traductor de ladridos caninos”.
Compuesto básicamente de gestos, posturas corporales, vocalizaciones y señas, es tan efectivo y preciso que permite a sus familiares salvajes, desde llevar adelante las complejas relaciones sociales existentes en las jaurías hasta coordinar perfectamente la caza en grupo de presas que los superan ampliamente en fuerza y tamaño.
Los perros domésticos se esfuerzan desde cachorros en comunicarse con nosotros y otras especies animales.
Los dueños de mascotas que viven en estrecha relación con sus animales, hacen una traducción permanente de lo que ellos quieren expresar, a veces en forma muy acertada y otras, como sucede entre humanos, cargada de malas interpretaciones.
De acuerdo a la opinión de los estudiosos, los canes se comunican con nosotros básicamente por medio de posturas corporales y vocalizaciones, utilizando su lenguaje para expresarse sobre tres temas principales: sus emociones, su territorio y sus relaciones sociales.
Las vocalizaciones, varían en tono y frecuencia, mientras los tonos bajos expresan amenaza o enojo, los tonos altos, se agudizan para manifestar miedo o dolor (al igual que en el hombre, “se afina la voz” ), a su vez una intensidad menor indica placer o ganas de jugar. La frecuencia con que se emiten los sonidos es importante para descifrar el mensaje, los sonidos que se repiten con rapidez, indican excitación o urgencia; así los sonidos agudos de corta duración revelan dolor o miedo. Los repetidos en forma más lenta, se muestran en situaciones placenteras o cuando tienen ganas de jugar.
Que un sonido se mantenga en forma sostenida, significa la intención de realizar alguna acción en forma inminente, así podemos observar que el gruñido bajo y sostenido es el que precede a un ataque, sonido muchas veces no interpretado, sobre todo por los más pequeños, por el cual el perro esta tratando de disuadir a su probable amenaza, si no logra su efecto, su conducta instintiva es atacar.
Las vocalizaciones caninas están compuestas de ladridos, forma de comunicarse más desarrollada en los perros domésticos, estimulada por el hombre, al reaccionar en respuesta a ellos satisfaciendo sus necesidades, los gruñidos, que emite un animal temeroso o enojado antes de atacar, a los que podemos observar cuando están muy concentrados jugando, imitando un comportamiento agresivo.
Gemidos, para hacer pedidos, para salir, por comida, antes de hacer sus necesidades o cuando algo que les gusta mucho esta por suceder (salir con el dueño a pasear ? ). Lloriqueos frente a situaciones que le inspiran miedo o por dolor. Suspiros por placer o frustración. Aullidos para comunicar su posición o territorio (coordinan la cacería en los canes salvajes ) o jadeos al excitarse. Este repertorio de sonidos es reconocido por muchos dueños atentos y les permite establecer, en muchos casos, una efectiva comunicación con sus perros.
Si prestamos atención a estos mensajes podremos conocer y anticipar sus necesidades, mejorando su educación. Una mejor comunicación con nuestra mascota le da una chance más de convivir armónicamente con su entorno.
Disfrutémoslos responsablemente, hasta la próxima.
M.V. Mario Miani - Vice Presidente C.M.V.P.R.N.
Tomado de: http://www.foyel.com/cartillas/34/lenguaje_animal_-_2da_parte.html
Francisco Garcés
La crueldad en los circos (Parte 2)
Parte 2.-
Una de las formas para realizar un entrenamiento por condicionamiento operante, es con el refuerzo del comportamiento deseado. Un reforzador es cualquier estímulo que aumente la probabilidad de que se repita el comportamiento precedente. Todos recordamos cómo en muchos actos de circo con animales, el entrenador tiene una pequeña cantidad de alimento, que suministra al animal luego de hacer su "maroma". Solo es una pequeña cantidad y si el animal realiza otro acto, recibirá otro poco. Se le dá poco pues la idea no es que esté satisfecho. Veamos el ejemplo de cómo enseñar a un hambriento perro de circo a subirse a un butaco (silla). Al principio el perro estará emitiendo muchos comportamientos de manera relativamente aleatoria cerca al butaco. Sin embargo, probablemente en algún momento dado el perro se subirá al butaco por puro azar. En ese momento el perro recibirá un poco de alimento. La primera ocurrencia de este evento no hará que el perro aprenda la relación de subirse al butaco y obtener un refuerzo (en este caso comida). Seguirá explorando los alrededores y cuando vuelva a subirse al butaco tendrá su comida. La frecuencia de la respuesta de subirse al butaco se incrementará con el tiempo y finalmente, el perro se subirá las veces que sea necesarias al butaco hasta satisfacer su hambre, aprendiendo que el comportamiento de subirse al butaco se relaciona con la obtención de comida. El alimento es el reforzador por el que aumenta la probabilidad de que se repita el comportamiento de subirse al butaco (a esto se le denomina respuesta). No todos los alimentos servirán de reforzador para todos los animales. Para saber si un estímulo es reforzador para determinado organismo se observa si un comportamiento aumenta en sus niveles de respuesta luego de la presentación del estímulo. Para cualquier perro, la experiencia nos dice que la carne, o algún tipo de concentrado podrían actuar como buenos reforzadores.
De lo anterior, debe quedar claro que el animal debe estar hambriento. Un animal saciado (lleno), no hará algo que no quiere o no le interesa. Imaginemos que a nosotros nos encantan los chocolates. Si nuestra madre nos dice que lavemos la loza y nos promete un chocolate, quizás corramos a lavarla cuanto antes. Si estamos viendo televisión, comiendo una caja de "milky way", y nuestra madre nos pide lo mismo, muy probablemente no nos darán ganas de lavar la loza puesto que la recompensa, el chocolate no nos atrae por estar saciados de él. Si la deprivación no es la suficiente, el animal no aprenderá la relación de respuesta-refuerzo y tendremos probabilidades bajas de que emita el comportamiento deseado.
También debe quedar claro, que hay algunos animales, como nosotros y los perros, bastante golosos, que así estemos llenos, todavía querremos un poco mas, pero no de lo mismo. En el caso de la persona saciada de chocolate, quizás se le antoje hacer algo a cambio de un vaso de leche (para pasar el chocolate). Al perro saciado con concentrado, quizás le interese aún ponernos cuidado a nuestras ordenes si le mostramos un pedazo de carne. En los circos no hay lugar para dudas de sí quisiera o no. Los espectadores pagan para ver certezas y no probabilidades, por lo que el entrenamiento debe ser rígido y ello solo se consigue con la deprivación.
Como vimos, la forma de realizar el refuerzo del comportamiento deseado es con deprivación de comida, aunque también se puede lograr con idénticos resultados con deprivación de bebida. La deprivacion de alimento o bebida es una forma de inducir un estado para motivar el repertorio de conductas del animal. Lo anterior, es contrario a lo expresado por los cirqueros, que alegan que el procedimiento que usan es reforzar al animal y "ganarse su confianza y respeto", pero se olvidan contar la historia completa: La deprivación para que la técnica funcione. Si no hay ésta, la técnica no funciona adecuadamente. Podríamos pensar que luego que el animal haya aprendido la relación de tal o cual comportamiento con el refuerzo (comida o bebida), ya no hay necesidad de deprivarlo, y el simplemente hará lo que aprendió para ganarse su comida. Sin embargo, la realidad es que como ya se dijo, si el animal esta saciado no hará nada que no quiera hacer. Así mismo, se habla en Psicología del aprendizaje del término extinción, que hace referencia al debilitamiento y por último, desaparición de una respuesta condicionada. Los comportamientos que no están continuamente asociados terminan por extinguirse, por lo que se puede decir que el entrenamiento para los animales de circo es de por vida.
Los animales del circo se encuentran hambrientos o sedientos la mayor cantidad de tiempo para poder entrenarlos continuamente y para que realicen sus actos a satisfacción. Con éste tipo de condicionamiento son entrenados en general animales pequeños, como los perros, palomas, ratones, etc. Los animales grandes como leones, elefantes y osos tienen otro procedimiento, del que también pueden ser objeto los animales pequeños. El castigo se refiere a estímulos desagradables o dolorosos, denominados estímulos aversivos, que se añaden al ambiente si ocurre determinado comportamiento. Lo que se persigue con el castigo es que un determinado comportamiento disminuya en su probabilidad de presentación. Para el caso de los grandes animales de circo, se utiliza el castigo como método para llegar a ciertas conductas deseadas en el animal, buscando que se disminuyan las conductas de agresión del animal entrenado hacía su entrenador, y que se haga lo que éste último desea. Si el animal trata de agredir al entrenador o si no hace lo que éste quiere que haga, el animal recibirá un castigo físico. Se comienza a castigar al animal, y éste comenzará a emitir varias conductas, que si no son las deseadas se castigarán también. Comportamientos aleatorios que guiados por el castigo, hacen que el animal aprenda a dar una respuesta que pone fin a la situación aversiva del castigo. Esto es llamado condicionamiento de escape. En éste caso el refuerzo para el animal es la ausencia del castigo, representado en parar el dolor, que solo obtiene sometiéndose a lo que el entrenador quiere. Cuando el animal asocia (después de mucho "entrenamiento" que es en realidad varias sesiones de tortura) que deteminada conducta no tiene como consecuencia el castigo físico, aprenderá a realizarlas para evitarlo.
Aquí entra en escena un nuevo concepto psicológico, y es el condicionamiento de evitación, que tiene lugar cuando un organismo responde a la señal de la inminente ocurrencia de un suceso desagradable. Encadenado con lo anterior, volvemos a retomar el concepto del condicionamiento clásico. Al aplicar cada castigo se pueden usar la voz (el grito) del entrenador, una señal, los mismos elementos usados para infligir el castigo (como látigos, palos, etc.), que por sí solos serían estímulos neutros. Como el castigo se aplica a continuación a éstos elementos se produce la asociación que permite que éstos estímulos neutros se vuelvan estímulos condicionados al dolor. Cuando el entrenador grita, da una señal con la mano, mueve sus instrumentos de castigo, el animal ha aprendido que debe emitir la conducta entrenada, pues si no hace recibirá un castigo físico. Ha aprendido a asociar estas señales con el dolor del castigo, y emitiendo la conducta que ha aprendido podrá evitarlo.
Para que no vaya a tener lugar la extinción de los comportamientos aprendidos, el entrenamiento de condicionamiento por castigo se debe realizar continuamente, por lo que la tortura y la crueldad están siempre presentes. Hay que anotar que un castigo excesivo puede generar respuestas agresivas que pueden hacer perder el control sobre el animal, como se observó con los ejemplos donde los animales se volvieron "locos". Las formas de condicionamiento de refuerzo del comportamiento deseado y el castigo, se pueden usar con el mismo organismo según se requiera, realizando mezclas de sus procedimientos. No vayamos mas lejos que recordar lo que nuestros padres hacían para que nosotros nos comportáramos como ellos querían. De esta manera, los comportamientos que se le enseñan a un animal pueden ser realmente complejos y el ejemplo del perro y el butaco, puede ser solo el inicio de una secuencia de comportamientos bastante amplia. Por ejemplo, le puedo enseñar a que, estando en el butaco debe pararse en dos patas. En este caso, luego de que haya aprendido a subirse al butaco, ya no se le reforzará por ello, sino que se le obligará a que se pare en dos patas ayudandolo con una vara que lo levantará y castigando si no lo hace. Con el tiempo aprenderá la relación de subirse al butaco, pararse en dos patas y recibir alimento. En Psicología del aprendizaje este procedimiento es llamado aproximaciones sucesivas, y consiste en reforzar un comportamiento parcial que se acerque al comportamiento final deseado hasta llegar al mismo, mientras se castiga cualquier comportamiento que no sea el deseado. Lo anterior puede ser un procedimiento bastante largo, y en el caso de los animales de circo, todo un calvario.
Un último aspecto a nivel psicológico a comentar es el siguiente. Nos hemos preguntado las razones por las que un animal tan grande y fuerte como un león o un elefante no escapa de sus captores. De hecho ya vimos que han protagonizado actos de rebelión que en general son castigados con la muerte. Los animales también tienen límites, también se pueden cansar, enfermar. Los altos niveles de estrés a los que son sometidos pueden tener como vía de escape los arranques de cólera que derivan en los accidentes con humanos, y aunque en estos casos los animales quedan como los malos del paseo, ya hemos visto suficientes justificaciones para éstos actos. Sin embargo, no es la norma que los animales protagonicen actos de rebelión contra sus captores. Veamos el ejemplo de un elefante encadenado, no importa si es pequeño o ya adulto, la reacción inicial es escapar a toda costa. Como no puede hacerlo, en algún momento se cansará, pero volverá a intentarlo hasta muchos futuros cansancios. Pero llegará el momento en que se quede quieto, en que su motivación para escapar se reduzca y se cree una expectativa de no-control, de que sus actos no servirán para controlar el ambiente. Simplemente no puede controlar el evento. Haga lo que haga nada va a cambiar, seguirá encadenado. En este momento, el animal entrará en estado de indefensión aprendida. En un futuro, podrá tener cadenas menos gruesas y hasta en un momento dado, estar sin ellas, pero como ha aprendido que sus respuestas de escape no sirven de nada, precisamente no hará nada. Lo mismo pasa con un chimpancé enjaulado o con un humano que ha pasado miles de hojas de vida sin respuesta. Después del tiempo, la jaula puede quedar abierta, o la próxima hoja de vida ser la que dará un empleo, pero el chimpancé no sale, y el humano no pasa esa próxima hoja de vida. ¿Para que hacerlo si nada va a cambiar?
Como en los otros casos de aprendizaje, puede darse extinción de la indefensión aprendida con el tiempo, y es por ello que los cirqueros no se confían y mantienen las condiciones. La indefensión aprendida tenderá a mantenerse con más fuerza a mayor sea la cantidad de eventos incontrolables que sufra el organismo. La crueldad del sometimiento perdura. Un animal hambriento o sediento por culpa de cualquier tipo de procedimientos provenientes de manos humanas, así como el cautiverio extremo se considera crueldad según las leyes colombianas. "Toda privación de aire, luz, alimento, movimiento, espacio suficiente, abrigo, higiene o aseo, tratándose de animal cautivo, confinado, doméstico o no, que le cause daño grave o muerte" (Ley 84/89, capitulo III De la crueldad para con los animales, artículo 6, acápite j ). Así mismo, en la misma referencia pero en su acápie a., se anota como crueldad "Herir o lesionar a un animal por golpe, quemadura, cortada o punzada o con arma de fuego".
Como se puede apreciar, un animal no hace gratis las maromas que muestra en sus funciones. Una realidad decadente y salvaje no precisamente de los llamados salvajes se cierne sobre las funciones de los circos con animales. Por ello, no cabe duda al llamar a los circos con animales "El peor espectáculo del mundo". Es tiempo de dejar de pensar solo en nosotros mismos. Cuando hablaba de que los mayores recordábamos maravillados al circo, me refería a que nosotros no tuvimos las oportunidades de acceso a la información actuales, y por ello todos éramos tan "inocentes". Los niños de ahora no son así, y si le preguntamos a los niños sobre los circos con animales, la mayoría nos hablará de la necesidad de su libertad. Solo los padres refutarán diciendo que deben pensar en los niños antes de abolir éste tipo de espectáculo, porque solo ahí los pueden conocer y además los divierte. Estas razones, esconden quizás las verdaderas razones de los adultos, que a veces refieren: Un circo sin animales no es circo. Y lo dicen porque todavía tienen las actitudes hacía las demás formas de vida y el medio ambiente que nos han enseñado a tener: Somos los amos del universo. No es cierto. Los circos han sido un espectáculo cambiante a través de los tiempos, y las incursiones animales nunca han sido indispensables. Así mismo, no somos los dueños del universo ni de ninguna vida.
Los niños no pueden ser la excusa. Aparte de que los niños de ahora rechazan el maltrato a los animales y quieren su libertad, un niño no tendrá consecuencias en su integridad física ni psicológica si no asiste a un circo con animales. Como hemos visto, si nosotros y/o los niños continuamos asistiendo a los circos con animales se perpetuará su sufrimiento. El utilitarismo seguirá ramplante de parte de los humanos hacia los otros animales.
Lo que pensaba sobre los payasos, ya no es nada comparado con todo el abuso cometido contra éstos mártires de la "diversión humana".
NO A LOS CIRCOS CON ANIMALES: EL PEOR ESPECTACULO DEL MUNDO!!!
P.D. Quiero aclarar que éste escrito no esta en contra de los circos, sino de los circos que utilizan animales. Es una invitación a los empresarios y artistas de los circos a que sin animales en sus espectáculos, se estimule su imaginación, y creen actos y rutinas que nos maravillen a todos por la pericia humana.
Para bibliografía, cualquier libro de Psicología del aprendizaje puede servir. Pueden ver textos de Pavlov, Skinner, Thorndike, Watson, Seligman, y cualquier otro Psicólogo comportamental.
Carlos Crespo
Psicólogo
FUNDACION Resistencia Natural
Por una cultura de Liberación animal.
Tomado de:http://www.geocities.com/resisnal/circotrassicologico.html
Francisco Garcés
La crueldad en los circos (Parte 1)
TRANSFONDO PSICOLÓGICO DE LOS ESPECTÁCULOS CON ANIMALES EN LOS CIRCOS: LA CRUELDAD QUE PERPETUA EL EGOCENTRISMO HUMANO
Toda persona mayor recuerda al circo como un mundo extraño. Lo cotidiano transformado en música, colores y personajes inimaginables en la escuela o en casa. No podría recordar al circo con la palabra diversión como tal, pero sí como algo cercano a una sensación de maravilla y sorpresa.
Lo primero que me hizo caer al circo de su pedestal fue una canción que escuché sobre los payasos, y sobre cómo éstos aunque tuvieran su ánimo destrozado, se pintaban y salían a escena a divertir a la gente: El espectáculo debe comenzar. xxLo anterior me pareció sumamente cruel e inhumano, y la canción de "Soy un triste payaso...", hizo tanta mella en mí que no volví a ver graciosos sus actos, pues detrás de tanta risa, había un ser humano que sentía y sufría más allá de la carcajada.
Actualmente, pienso que aunque es cruel que una persona tenga que fingir estar feliz y dichosa estando en algún momento mal, no es "privilegio" de payasos ni extraño a ningún humano, pues el ritmo de la vida actual nos obliga a todos a posponer las penas para bien del trabajo, la producción y el capital. Soy consciente que en algún momento me puedo revelar del trabajo y vivir a plenitud mis desdichas o mis alegrías, y la máxima consecuencia es que me quede sin empleo. Afortunadamente tengo esta prerrogativa en la vida, la de decidir, la de la voluntad de hacer lo que quiera (Sé que estoy siendo iluso y soñador). Si no quiero trabajar, no lo hago y es mi decisión con la conciencia de las consecuencias de mis actos. Y lo hago, porque sé que los tiempos de la esclavitud pasaron hace mucho (De nuevo iluso y soñador), y no me perseguirán hasta cazarme y matarme o hacerme volver a mi trabajo. Sé que como el payaso, tengo la libre decisión de volver a mi función diaria a pesar de tener algo quizás mejor o hasta peor que hacer. Ya no digo "pobre payaso", porque los payasos están tomando su decisión y es seguir en su lucha y teniendo a lo lejos la utopía de la libertad. Sin embargo, me quedo algo de todas aquellas diatribas y es la falsedad de todos esos colores brillantes, la música y el jolgorio que recordaba de mi niñez.
Dejo los payasos, para concentrarme en los verdaderos mártires de los circos, esos a los que las carcajadas de niños y adultos solo agravan sus síntomas y aumentan su agonía, y esos que así no quieran hacer su "trabajo" siempre deben hacerlo, so pena de ser vejados de las formas más viles, y si en algún momento no pueden hacerlo por vejez o enfermedad extrema, son asesinados, o en el mejor de los casos llevados a "prisiones de máxima seguridad". Hablo de los animales de circo. xxCuando hablé de la utopía de la libertad, me entristece reconocer que es exclusividad de humanos ejercerla en sueños. El sistema imperante se ha encargado de negar a los demás seres vivos la posibilidad si pudieran, de soñar con la libertad, pues el utilitarismo y la sed de ganancias del ser humano ha sido desde siempre mas fuerte. Y aunque la esclavitud en humanos se transformó en lo mismo pero maquillada en formas de "democracia capitalista", la esclavitud y explotación de los seres vivos no humanos se volvió cada vez mas descarada, mas cruel y sus formas son la negación misma del respeto a la vida y de la vida misma.
Sobre cualquier pretexto que el cautiverio de animales pueda tener, la privación de la libertad que sufre cualquier ser vivo es uno de los actos más atroces y degradantes que se puedan cometer. El derecho a la libertad pudiera ser considerado segundo detrás del derecho fundamental de la vida y por supuesto y como premisa fundamental de su definición, la calidad de vida.
Innumerables zoológicos tienen sede en el mundo, contando en su seno a los secuestrados más reconocidos y a su vez mas olvidados, los animales. Los zoológicos son como las cárceles humanas, con la diferencia de que sus cautivos solo cometieron el pecado de vivir en un mundo gobernado por humanos con sed de poder y dominación.
El cautiverio trae muchas de las mismas desastrosas consecuencias que han sido observadas en las cárceles con los presos humanos, y los que sufren los rigores del secuestro (Irritabilidad, estado de continua alerta, dificultades del sueño, reacciones físicas como sudoración, problemas de respiración, nauseas, palpitaciones, etc.).
El sufrimiento de los animales en los zoológicos es evidenciado en varias formas: Conductas naturales como la caza, las migraciones, y la adecuada socialización en manadas son disminuidas. Las conductas sexuales sufren notorios trastornos, así como características especiales de cada animal sufren atrofio por la falta de uso. El debilitamiento general por la escasa actividad física es notorio. Se da una amplia gama de conductas producto del estrés, como las automutilaciones y demás conductas autodestructivas, así como conductas estereotipadas (como ir continuamente de un lado al otro). El cautiverio reduce la cantidad y calidad de vida de cualquier ser vivo.
Los zoológicos modernos han ido evolucionando en el sentido de buscar que las locaciones para los animales cautivos sean similares a las de su hábitat. Para ello, han usado desde agrandar el tamaño de las jaulas, tratar de estimular a los animales con árboles, pequeños estanques y demás, murales de pintura que recrean paisajes del hábitat del animal (uno de los más patéticos), hasta crear especies de parques zoológicos donde el concepto es tener animales en reservaciones de considerable extensión.
Aun todos estos "esfuerzos", que no tendrían que hacerse si no existieran las cárceles animales llamadas zoológicos, las consecuencias de la cautividad siempre están presentes. Bien dice un refrán popular, que la cárcel así sea de oro seguirá siendo cárcel.
Y de nuevo, vuelvo al circo. Como se pudo apreciar, el cautiverio de animales en los zoológicos trae para ellos consecuencias desastrosas. En los circos, estas consecuencias se maximizan llegando a ser muchas veces tan inadaptativas, que los animales pueden llegar a perder el control y revelarse contra sus verdugos. En Colombia, hace tres años (1999) un elefante mató a su entrenador en un ataque de violencia súbita. Las miradas de culpa van hacía el animal. A principios de los 90s en EEUU, un elefante se escapó de un circo arrollando todo a su paso. Totalmente descontrolado sucumbió ante las balas de la policía. Para la sociedad el culpable aquí también fue el animal. ¿Qué pudo haber hecho que estos animales emprendieran éste tipo de acciones?
Las condiciones de cautiverio para los animales en los circos son objetivamente más crudas. A pesar de que en general, los países donde se presentan espectáculos con animales, cuentan con normas como las medidas mínimas para las jaulas, éstas pocas veces se cumplen. Lo anterior, teniendo en cuenta que el término "medidas mínimas", deja mucho que desear, pues para que no hubiera crueldad se debería exigir la medida máxima y esta solo puede ser la libertad. Los animales de circo pasan el mayor porcentaje de su vida en jaulas de espacios extremamente reducidos, donde muchas veces solo tienen campo para echarse. Las únicas veces que salen de éstas jaulas, es para entrenar y/o cuando hay función. Esto sería tanto como si nosotros los humanos, fuéramos obligados a permanecer en un ataúd la mayor cantidad de nuestro tiempo.
No debemos olvidar que los animales de circo, viajan con el mismo, soportando las penurias de su reducido espacio sumado a los golpes y vaivenes de las travesías por los pueblos y ciudades, y algo muy grave como es el constante cambio de clima (que conlleva temperatura y presión), a pesar de que los animales tienen zonas específicas con determinadas características geográficas en sus hábitats naturales. Muy pocos animales (entre ellos el ser humano), son "todo terreno". Entonces, el cautiverio extremo es el primer gran maltrato al que se somete a los animales en los circos.
Las personas que van a ver animales en los circos, pueden dar constancia de que éstos no se comportan como lo hacen en un zoológico y mucho menos como los han visto en algún documental de televisión. Si somos un poco mas observadores, nos damos cuenta que el hecho de saltar aros, montar bicicletas, aplaudir, marchar a un paso fino, y un largo etcétera, no tiene nada que ver con el comportamiento natural de los animales. Lo que vemos en los circos no es educativo, pues estamos ante animales deformados en su esencia: Sus comportamientos naturales son desplazados por otros comportamientos totalmente ajenos a su naturaleza. Los espectadores solo ven marionetas que distan mucho de lo que es un animal. Igual, para los espectadores (y a los que fuimos a un circo alguna vez sin saber lo que en estos sitios ocurre), no es (fue) relevante que los animales que vemos en los circos no se comporten como los animales que son. El hecho es que tenemos al frente a un animal exótico (leones, tigres, osos, ballenas, delfines, leones marinos, etc.) e iguales veces otros no tanto (caballos, perros, chimpancés, etc.). Tenemos al frente animales que hacen cosas muy simpáticas, que nos entretienen y hasta nos enternecen. Hasta llegamos a creer que lo que hacen nos acerca a ellos, porque hacen cosas que nosotros también hacemos. Ya no es ese animal tan distinto a mí, sino uno parecido a mí, tal como cualquier caricatura antropomorfisada de la televisión. Esta es una muestra palpable del egocentrismo del ser humano. Los espectadores salen maravillados de la función, unos por lo anterior, otros con el ego subido por que una vez mas se demostró la superioridad del hombre sobre la bestia, la razón y la inteligencia triunfando de nuevo. Hay algunos espectadores que salen con una espinita, creyendo que algo está mal y sintieron algo de la angustia en el ambiente. Algunos circos descaradamente, dejan ver explícitamente ante los espectadores una buena parte de los maltratos a los que son sometidos los animales, y estos horrorizados son los que ponen la queja en las Asociaciones Defensoras de Animales de la localidad. Esto no es la norma y en general, los espectadores salen creyendo que asistieron de una buena exhibición de comportamiento animal y que han dado una lección de Ciencias Naturales valiosisima a sus hijos. Los niños quizás crean que pueden invitar a tomar el té a un león a su casa.
Tal y como en el caso de los payasos ahogando sus penas tras el maquillaje y las risas, la realidad que se esconde tras las supuestas maravillas que hacen los animales en los circos es tenebrosa por no decir bochornosa para la ética humana. Es claro que lo que hacen los animales en los circos no es innato y por lo tanto deben aprenderlo de algún modo.
El aprendizaje se ha definido en la ciencia Psicológica como el cambio o adquisición de comportamientos de forma relativamente permanente, como resultado de la experiencia. Algo importante en ésta definición es que se diferencia de los patrones de comportamiento predeterminados biológicamente que obedecen a los años vividos, que se conoce como maduración (todo lo innato y natural).
Cómo hacer adquirir a un animal la experiencia para que se comporte de tal o cual modo, en éste caso concreto, ¿Cómo hacer para que un animal realice cualquier acto de circo que haga las "delicias" del público? Como en los repertorios de comportamiento natural (maduración) de los animales no está hacer ningún tipo de acto circense, estos deben ser enseñados y los animales deben aprenderlos. En el ámbito de la Psicología, se han identificado dos formas generales con las que los seres vivos aprendemos. La primera es denominada Condicionamiento Clásico, tipo de aprendizaje en el que un estímulo previamente neutro llega a evocar una respuesta por medio de su asociación con un estímulo que genera la respuesta por vía natural.
Si recordamos nuestra infancia, sabíamos que un gesto de nuestros padres, que en un principio fue un estímulo neutro, era asociado con que estaban furiosos con nosotros y quizás no lo íbamos a pasar muy bien. De hecho, luego del gesto, recibíamos un castigo nada agradable. Ese gesto se volvió un estímulo que nos indicaba que al estar bravos nos iban a regañar o a golpear, por lo que cuando este gesto aparecía en la cara de nuestros padres, nos moríamos de miedo. Mantengamos éste concepto presente. La segunda forma de aprendizaje es denominada Condicionamiento Operante, que describe el aprendizaje en el que una respuesta voluntaria se refuerza o debilita, según sus consecuencias sean positivas o negativas. En otras palabras, el organismo opera en el ambiente para producir un resultado deseado. En el ejemplo del gesto de nuestros padres, inmediatamente veíamos el gesto en sus caras, podíamos hacer algo para evitar el castigo que nos propinarían, como hacerles otro gesto de "yo no fui", o correr para que no nos alcancen.
Carlos Crespo
Psicólogo
FUNDACION Resistencia Natural
Por una cultura de Liberación animal.
Tomado de: http://www.geocities.com/resisnal/circotrassicologico.html
Francisco Garcés
Hacer las deposiciones fuera de casa
Normalmente un cachorro hace sus necesidades donde quiere , si no se le enseña acabará por convertirse en un adulto incorregible.
A cualquier persona le molestaría que su perro se orine en la alfombra o en la rueda del coche que acaba de lavar. Es lógico, pero...¿nos hemos puesto a pensar si el perro comprende que su actitud nos molesta?
Es labor del amo que su mascota comprenda lo que se espera de el. Y no es una labor fácil.
Hay diversas teorías sobre los métodos a emplear. La más popular y que sin duda conocerá, es la del “periódico”. Nada menos recomendable, ya que el animal se sentirá agredido por lo que para el es un acto natural. La clave del éxito está en que el perro comprenda donde puede hacer y donde no.
Para conseguirlo hay que proporcionarles las ordenes para que en un plazo aproximado de cuatro semanas terminen con este “sucio”problema.
El método que emplearemos se basa en el hecho probado de que el perro no hace sus necesidades en el entorno próximo a su área de dormir. Pero antes de entrar en más detalles, permítanme que les recuerde que deben emprender esta tarea con mucha paciencia, constancia, firmeza, cariño y buen humor, de otro modo, los resultados no serán satisfactorios ni para nosotros ni para nuestro cachorro. xxSupongamos que empezamos hoy mismo a poner en práctica el método. Esta noche, antes de irnos a dormir, daremos un corto paseo con nuestro perro. Pondremos la alarma del despertador una hora antes de la habitual. Si dispone de una jaula tipo kennel debe encerrar al perro. Si no tiene jaula, átelo a la pata de la cama o de algún mueble en el lugar donde duerme habitualmente. Cuando suene el despertador, saque inmediatamente al perro y siempre con su correa, llévelo al lugar donde quiere que - haga - sus - necesidades.
Es muy importante felicitarlo y premiarlo efusivamente cuando lo haga bien. Regresaremos , lo pondremos en su jaula de nuevo y nosotros iremos a recuperar esa hora que nos falta. A las tres horas repetimos la operación.
Siempre atado, lo sacamos al mismo sitio. Una vez que haga sus necesidades lo premiamos. Ya lo podemos dejar suelto un rato y regresamos a la casa. Es importantísimo que la persona que se quede en la casa durante el día, repita estos pasos cada dos o tres horas. Ya no es necesario devolverlo a su jaula hasta la noche. Al día siguiente nos levantaremos a la de todos los días y lo primero...., adivine..... Sacar al perro, atado con su correa al mismo sitio del día anterior.
A lo largo de este día espaciaremos una hora los intervalos de salida. Cada tres o cuatro horas, lo sacaremos con su correa al lugar elegido.xxPor la noche de nuevo a su jaula. Los días sucesivos iremos aumentando el tiempo entre las salidas hasta que el perro se acostumbre a salir a intervalos de 6 o 7 horas, que es el tiempo promedio que alguien pasa fuera de su casa. Ya ha llegado el momento en que podrá dejar a su perro dormir fuera de la jaula. Recuerde que es importantísimo recompensarlo y felicitarlo cada vez que lo saquemos y consiga el objetivo.xxNo debe regañarlo ni pegarle si se hace antes de que le de tiempo a salir de casa y sáquelo de todos modos.
Debe lavar y desinfectar los lugares de la casa donde el perro hizo equivocado. Para evitar que lo vuelva a hacer en el mismo sitio, es recomendable rociar agua con vinagre.
Tomado de: http://www.foyel.com/cartillas/15/hacer_las_deposiciones_fuera_de_casa.html
Francisco Garcés¿COMO APRENDEN LOS NIÑOS SOBRE LA
La población civil se ha cuestionado y preocupado sobre la posibilidad de que la violencia por la que atraviesa en estos momentos nuestro país (todos los países) se perpetúe a través de los tiempos sin que nada pueda controlarlo.No obstante, el estado colombiano (y todos los Estados) teniendo conocimiento de esta problemática y parte del control de la misma en sus manos, no ha hecho nada al respecto. Me refiero a la permisividad que existe por parte del gobierno para que los niños ingresen a presenciar espectáculos violentos cuales son las corridas de toros.
Los niños dentro de la plaza de toros están aprendiendo que el hacerle daño a los seres vivos es un hecho permitido y, de esta forma, probablemente pueden extrapolar ciertos comportamientos violentos que se observan en la plaza a su vida cotidiana.
La psicología del aprendizaje explica cómo aprenden las personas sus comportamientos. Dentro de las tantas teorías que existen al respecto, una de ellas denominada "Aprendizaje Vicario" es abordada por reconocidos psicólogos como Bandura (1981), Festinger (1954), Suls y Miller (1977), quienes han demostrado luego de largos estudios que los conocimientos sobre la naturaleza de las cosas que nos rodean se adquieren, muchas veces, a partir de la experiencia vicaria. Esto es, la observación de los efectos producidos por la acción de otra persona actúa como una forma de comprobación de los propios pensamientos.
Dado que en la mayoría de actividades la autoevaluación de los propios comportamientos depende más de lo bien que los demás hayan actuado en situaciones similares que únicamente de la propia ejecución, la verificación vicaria resulta especialmente influyente en el desarrollo del conocimiento. Al aplicar esta teoría al contexto de las corridas de toros cuyos espectadores son adultos y niños, puede decirse que por medio de la observación (verificación vicaria) que los menores hacen del espectáculo y de los comportamientos de los adultos, aprenden que tal evento es aceptado por los asistentes.
Los comportamientos de los niños son modelados y moldeados por los adultos, los cuales son los principales modelos o ejemplos para los menores.
De esta forma, cuando los adultos se emocionan y aplauden al ver cómo es violentado el toro en el ruedo, cómo disfrutan o son indiferentes ante el baño de sangre que exhibe el animal una vez es torturado con las banderillas y demás armas, los menores de edad relacionan sangre, tortura, sufrimiento, etc., con aplausos "oles", y otras conductas que socialmente son aceptadas y que dentro del contexto taurino estarán reforzando la violencia al animal.
En otras palabras, los niños aprenderán de los adultos que es aceptable emocionarse y aplaudir al observar como es torturado un animal.
Ahora bien, los efectos psicológicos a corto plazo para el niño se evidenciaran con estados emocionales no adaptativos y disfuncionales para el menor. Estudios realizados por la facultad de psicología de la Universidad Complutense de España, demuestran que la observación de las corridas por parte de los menores produce en ellos altos niveles de depresión, ansiedad y agresividad, lo cual debería ser suficiente motivo para restringir la entrada a los menores a las plazas de toros, más aún cuando se está pensando en no perpetuar la violencia en un país que como Colombia de por sí es en exceso violento; es más, tales estudios arrojaron como resultados que los mismos menores españoles abominan del espectáculo taurino, lo consideran violento y solo asisten a él debido a que sus padres los llevan. Será que debemos enseñarles a nuestros niños las distintas formas de hacer violencia a los seres vivos o mejor evitamos que se inicien este oficio negándonos rotundamente a que ingresen a las plazas de toros?
Tomado de: http://www.geocities.com/resisnal/animal.html
http://www.geocities.com/resisnal/comoaprenden.html
Francisco Garcés
LA GUERRA DE LOS ESTADOS UNIDOS CONTRA EUROPA
El autor de este artículo, canadiense, es columnista de YellowTimes.org
Hay muchas razones que explican la obsesión de George Bush con Bagdad. En anteriores artículos que he escrito para YellowTimes.org indiqué que una razón no tan obvia de la campaña contra Irak es la guerra de Bush contra Europa. En realidad, ahora he llegado a creer que ésta es la primera razón de su «irakofobia».
Cada vez que un país decide embarcarse en una guerra, se hacen planes para quienes van a ganar y para quienes van a perder; nadie se embarca en una guerra esperando perder, pero no siempre el blanco de la agresión es la fuerza propulsora real de la guerra. A veces, no se trata de lo que uno espera obtener de una guerra, sino más bien de lo que espera que algún otro pierda; y no tiene por qué ser el enemigo declarado el que se espera que afronte las pérdidas.
En este caso, la víctima esperada por Bush es la economía europea. Ésta es robusta, y probablemente lo será mucho más en un futuro fácilmente previsible. La entrada de Gran Bretaña en la Unión Europea es inevitable; Escandinavia se le unirá más pronto que tarde. Sin incluir a estos países, habrá diez nuevos miembros en mayo de 2004, lo que incrementará el PIB de la UE a cerca de 9,6 billones de dólares, con sus 450 millones de habitantes, contra los 10,5 billones de dólares y los 280 millones de habitantes de los Estados Unidos. Esto representa un formidable bloque competidor para EE.UU., aunque la situación es significativamente más compleja de lo que revelan estos números. Y gran parte de ella depende del futuro de Irak.
He escrito con anterioridad, como muchos otros, que la guerra que viene es por el petróleo. Seguramente existen otras razones, pero la del petróleo es la más contundente. Sin embargo, no en el sentido en que se podría suponer. No importa demasiado que se crea que haya grandes y no explotadas reservas en Irak, no explotadas debido únicamente a la tecnología obsoleta; no importa demasiado el deseo norteamericano de poner sus sucias manos en esta riqueza; mucho más importante es la cuestión de qué otras manos sucias los norteamericanos quieren mantener fuera.
Lo que precipitó todo esto no fue el 11 de Septiembre, no fue la súbita comprensión de que Saddam era un tipo asqueroso, y ni siquiera el cambio de dirigentes en los Estados Unidos. Lo que lo precipitó fue, el 6 de noviembre de 2000, el paso de Irak al euro como moneda para sus ventas de petróleo. En aquel momento, pudo haber parecido insensato que Irak renunciara a un montón de ganancias con el fin de hacer una declaración política. Pero esta declaración se hizo y la fuerte depreciación desde entonces del dólar con relación al euro significa que Irak obtuvo unos buenos beneficios al cambiar la moneda de sus reservas y sus transacciones. El euro se ha valorizado un 17% respecto al dólar a partir de ese momento, lo que también se aplica a los 10.000 millones de dólares en poder del fondo de reserva iraquí «petróleo por comida» de las Naciones Unidas.
De manera que la cuestión que se plantea, tal como se la planteó George Bush, es la siguiente: ¿qué sucedería si la OPEP se pasara repentinamente al euro? En pocas palabras, se desatarían los demonios del infierno.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, se alcanzó un acuerdo en la Conferencia de Bretton Woods que fijó el valor del oro a 35 dólares la onza y que se convirtió en el patrón internacional en relación con el cual se debían valorar las monedas. Pero en 1971, Richard Nixon sacó al dolar del patrón oro y desde entonces el dólar ha sido el instrumento monetario global más importante, y sólo los Estados Unidos pueden producirlo. El dólar, actualmente una moneda sin respaldo, ocupa el primer lugar en los intercambios comerciales, a pesar del déficit por cuenta corriente récord de los EE.UU. y la situación de los EE.UU. como principal país deudor. El 4 de abril de 2002, la deuda nacional de los EE.UU. ascendía a 6,21 billones de dólares frente a un PIB de 9 billones de dólares.
El comercio entre los países se ha convertido en un ciclo en el que los EE.UU. producen dólares y el resto del mundo todas aquellas cosas que los dólares pueden comprar. Los países ya no comercian para obtener ventajas comparativas, sino más bien para conseguir los dólares necesarios para pagar los servicios de sus deudas externas denominadas en dólares y para acumular reservas en dólares con el fin de sostener sus monedas nacionales. En un esfuerzo para impedir ataques especulativos y potencialmente destructivos contra sus monedas, los bancos centrales de estos países tienen que comprar y mantener reservas de dólares en las cantidades correspondientes a las de sus propias monedas en circulación. Esto suministra un respaldo inconmovible a un dólar fuerte que, a su vez, obliga a los bancos centrales a comprar y mantener incluso más reservas en dólares, haciendo que el dólar sea más fuerte aún.
Este fenómeno es conocido como la «hegemonía del dólar», el cual es creado por la peculiaridad geopolíticamente construida de que las mercancías cruciales, sobre todo el petróleo, están valoradas en dólares. Todo el mundo acepta dólares porque los dólares pueden comprar petróleo. La realidad es que la fuerza del dólar, desde 1945, reposa en el hecho de que es la moneda de reserva internacional para las transacciones mundiales de petróleo (esto es, el «petrodólar»). Los EE.UU. imprimen cientos de millones de estos petrodólares sin respaldo, que son utilizados por los estados nacionales para comprar petróleo y energía a los productores de la OPEP (con la excepción actual de Irak y, hasta cierto punto, de Venezuela). Estos petrodólares son reciclados después por la OPEP de vuelta a los EE.UU., a través de Bonos del Tesoro u otros activos denominados en dólares, tales como acciones estadounidenses, propiedades, etc. El reciclaje de los petrodólares es el precio que los EE.UU. han cobrado desde 1973 a los países productores de petróleo por su tolerancia ante el cártel exportador de petróleo.
Las reservas de dólares deben ser invertidas en activos estadounidenses, lo cual determina un excedente de cuentas de capital para la economía de los EE.UU. A pesar del pobre rendimiento del mercado durante el año pasado, la valorización de las acciones es varias veces superior, y el comercio un 56% mayor, en comparación con los mercados emergentes. El superávit de la cuenta de capital financia el déficit comercial de los EE.UU. P
Puesto que los EE.UU. imprimen los petrodólares, también controlan el flujo del petróleo. Desde el momento en que el petróleo está denominado en dólares a través de la acción estatal de los EE.UU., y el dólar es la única moneda sin respaldo para comerciar con petróleo, se puede afirmar que EE.UU. se apropia del petróleo mundial esencialmente gratis.
Por lo tanto, ¿qué ocurriría si la OPEP como grupo decidiera seguir el camino de Irak y de repente empezara a vender el petróleo sobre la base del patrón euro? Licuefacción económica. Los países consumidores de petróleo tendrían que deshacerse violentamente de los dólares que componen las reservas de sus bancos centrales y reemplazarlos con euros. El valor del dólar se derrumbaría y las consecuencias serían aquellas que cabe esperar del colapso de cualquier moneda y la inflación masiva (pensemos en Argentina como un ejemplo a mano). Los fondos extranjeros saldrían a torrentes de los mercados de valores de los EE.UU. y de los activos denominados en dólares; se desataría una avalancha sobre los bancos como la de los años 30; el déficit por cuenta corriente ya no podría ser reparado; el déficit presupuestario se convertiría en quiebra, y así sucesivamente.
Y esto nada menos que en los Estados Unidos. Japón particularmente recibiría un duro golpe en razón de su total dependencia del petróleo extranjero y de su extraordinaria sensibilidad respecto al dólar estadounidense. Si la economía de Japón se desploma, lo mismo ocurrirá con muchos otros países, en especial los Estados Unidos, en un creciente efecto dominó.
Ésta es la posible consecuencia de un «súbito» pase al euro. Un cambio más gradual podría ser manejable, pero incluso esto modificaría el equilibrio financiero y político del mundo. Dado el tamaño del mercado europeo, su población, su necesidad de petróleo (Europa importa realmente más petróleo que los EE.UU.), se podría concluir rápidamente que el euro se convertirá de facto en el patrón monetario mundial.
La OPEP como grupo tiene buenas razones para seguir a Irak y empezar a fijar el valor del petróleo en euros. Parece haber pocas dudas de que así disfrutaría de la oportunidad de hacer una declaración política, después de años de tener que ponerse de rodillas ante los EE.UU., aunque también existen sólidas razones económicas.
El poderoso dólar ha reinado soberano desde 1945, y en los últimos años ha obtenido una mayor solidez a partir del predominio económico de los Estados Unidos. Durante los últimos años de la década del 90, más de las cuatro quintas partes de todas las transacciones internacionales de divisas, y la mitad de las exportaciones mundiales, estuvieron denominadas en dólares. Además, las cuentas en moneda de los EE.UU. representan cerca de las dos terceras partes de todas las reservas oficiales de divisas. La dependencia mundial respecto a los dólares estadounidenses para pagar las obligaciones comerciales ha atado a los países a sus reservas en dólares, las cuales son desproporcionadamente más altas que la participación de los Estados Unidos en la producción total global.
Es importante observar que el euro no está en ninguna posición de desventaja frente al dólar si se compara las dimensiones relativas de las economías correspondientes, y sobre todo si se tiene en cuenta los planes de expansión de la UE. Por otra parte, la UE tiene una participación mayor que los EE.UU. en el comercio mundial, y mientras los EE.UU. tienen un enorme déficit por cuenta corriente, la UE mantiene una posición de cuentas externas más equilibrada. Uno de los argumentos más apremiantes para mantener los precios y pagos del petróleo en dólares ha sido el de que los EE.UU. son un gran importador de petróleo, a pesar de ser ellos mismos un productor sustancial. Pero la UE es incluso un importador de petróleo y productos derivados mayor que los EE.UU., y representa para la OPEP un mercado más atractivo, más próximo y menos tiránico.
El objetivo de la guerra de Bush contra Irak, por lo tanto, es asegurarse el control de estos pozos de petróleo y volver a fijar su valor en dólares, para después aumentar la producción exponencialmente, forzando una caída de los precios. Finalmente, el objetivo de la guerra de Bush es amenazar con una acción semejante a cualquiera de los productores de petróleo que intenten pasarse al euro. A largo plazo, entonces, no es realmente Saddam el objetivo sino el euro y, en consecuencia, Europa. No hay manera de que los Estados Unidos se crucen de brazos y permitan que esos nuevos ricos europeos tomen en sus manos su propio destino, y menos aún el de las finanzas mundiales. Por supuesto, todo esto depende de que el demente plan de Bush no se convierta en el detonante de una Tercera Guerra Mundial, como fácilmente podría serlo.
Fuente: http://www.nodo50.org/pimientanegra/harris_usa_vs_europa.htm
Francisco Garcés
Lenguaje animal - 2da parte (M.V. Mario Miani)
Los perros domésticos
Al igual que con otros animales superiores, el hombre ha tratado de interpretar el lenguaje de los canes, esta preocupación ha llevado a una empresa japonesa a crear un “traductor de ladridos caninos”.
Compuesto básicamente de gestos, posturas corporales, vocalizaciones y señas, es tan efectivo y preciso que permite a sus familiares salvajes, desde llevar adelante las complejas relaciones sociales existentes en las jaurías hasta coordinar perfectamente la caza en grupo de presas que los superan ampliamente en fuerza y tamaño.
Los perros domésticos se esfuerzan desde cachorros en comunicarse con nosotros y otras especies animales.
Los dueños de mascotas que viven en estrecha relación con sus animales, hacen una traducción permanente de lo que ellos quieren expresar, a veces en forma muy acertada y otras, como sucede entre humanos, cargada de malas interpretaciones.
De acuerdo a la opinión de los estudiosos, los canes se comunican con nosotros básicamente por medio de posturas corporales y vocalizaciones, utilizando su lenguaje para expresarse sobre tres temas principales: sus emociones, su territorio y sus relaciones sociales.
Las vocalizaciones, varían en tono y frecuencia, mientras los tonos bajos expresan amenaza o enojo, los tonos altos, se agudizan para manifestar miedo o dolor (al igual que en el hombre, “se afina la voz” ), a su vez una intensidad menor indica placer o ganas de jugar.
La frecuencia con que se emiten los sonidos es importante para descifrar el mensaje, los sonidos que se repiten con rapidez, indican excitación o urgencia; así los sonidos agudos de corta duración revelan dolor o miedo. Los repetidos en forma más lenta, se muestran en situaciones placenteras o cuando tienen ganas de jugar.
Que un sonido se mantenga en forma sostenida, significa la intención de realizar alguna acción en forma inminente, así podemos observar que el gruñido bajo y sostenido es el que precede a un ataque, sonido muchas veces no interpretado, sobre todo por los más pequeños, por el cual el perro esta tratando de disuadir a su probable amenaza, si no logra su efecto, su conducta instintiva es atacar.
Las vocalizaciones caninas están compuestas de ladridos, forma de comunicarse más desarrollada en los perros domésticos, estimulada por el hombre, al reaccionar en respuesta a ellos satisfaciendo sus necesidades, los gruñidos, que emite un animal temeroso o enojado antes de atacar, a los que podemos observar cuando están muy concentrados jugando, imitando un comportamiento agresivo.
Gemidos, para hacer pedidos, para salir, por comida, antes de hacer sus necesidades o cuando algo que les gusta mucho esta por suceder (salir con el dueño a pasear ? ). Lloriqueos frente a situaciones que le inspiran miedo o por dolor. Suspiros por placer o frustración. Aullidos para comunicar su posición o territorio (coordinan la cacería en los canes salvajes ) o jadeos al excitarse.
Este repertorio de sonidos es reconocido por muchos dueños atentos y les permite establecer, en muchos casos, una efectiva comunicación con sus perros.
Si prestamos atención a estos mensajes podremos conocer y anticipar sus necesidades, mejorando su educación. Una mejor comunicación con nuestra mascota le da una chance más de convivir armónicamente con su entorno.
Disfrutémoslos responsablemente, hasta la próxima.Fuente: http://www.foyel.com/cartillas/34/lenguaje_animal_-_2da_parte.html
Francisco Garcés
Lenguaje animal - 1ra parte (M.V. Mario Miani)
Solo les falta hablar?
Siempre se considero al lenguaje como una característica exclusivamente humana, la capacidad lingüística fue la prueba por siglos de que un ser poseía inteligencia.
El impedimento para comunicarse y los fracasos en tratar de enseñar a hablar a los animales se basaron en expectativas poco realistas de que pudieran expresarse como nosotros, obviamente restricciones para controlar lengua, labios, paladar y cuerdas vocales lo hacen imposible. Hasta que en la década del ’70 se les ocurrió a un par psicólogos enseñar a chimpancés el lenguaje de los signos.Ese momento abrió una nueva etapa para que nos comuniquen sus emociones, necesidades y preferencias.
Los que investigan y conversan con estos animales se sorprenden al descubrir que la semejanza con nuestros parientes animales es mayor a la que siempre supusimos. Richard Wrangham, antropólogo de Harvard, dice que los chimpancés pueden comunicarse en este idioma como un chico de 3 a 4 años.
Obviamente un sector de la comunidad científica no considera a este idioma de signos como uno verdadero, mientras muchos sostienen que la diferencia, al igual que en otros aspectos con los animales, es “de grado y no especie”, o sea, su capacidad es menos desarrollada pero no diferente.
Esta es una de las características que impulsa a gente como Steven Wise, abogado que dirige su práctica a la defensa legal animal (fue docente de Harvard, Vermont y la Univ. Jhon Marshall de Chicago), a considerar que muchos de ellos tienen una débil protección por parte de la Justicia, hace más de 25 años que trabaja basando sus argumentos en los últimos avances científicos sobre conciencia y comportamiento de algunas especies.
Menciona en un artículo del Washington Post con motivo de presentar su libro (*) a un par de personajes como Lucy, una chimpancé que aprendió el idioma americano de los signos y recibe a su maestra todos los días, con un gran abrazo y 2 tazas de té, que ella misma prepara en su cocina. Koko, una gorila de California, gran conversadora, que conoce más de 1000 signos, entiende cientos de palabras en ingles y presenta para los test de inteligencia humana un puntaje bajo, pero dentro de parámetros normales. Chantek, un orangután de Atlanta, que tiene una gran habilidad para expresar sus emociones con signos y los inventa para describir cosas o Alex, un loro africano, que resuelve problemas complejos, usa símbolos, es un diestro imitador, puede enunciar cerca de 100 palabras y aprendió a deletrearlas, quien según los científicos de este laboratorio visitado por Wise, puede razonar, comprender y calcular con el nivel de un humano de 4 o 5 años (2).
Solo les falta hablar o solo falta que los entendamos ?
(1) Drawing the line : Science and the case for Animal Rights
(2) °Beastly Behaviour ? A law professor says it’s time to extended basic rights to the animal kingdom. By a Washington Post Staff Writer, Wednesday, june 5, 2002,
page c 01 2002 The Washington Post Company
http://www.foyel.com/cartillas/34/lenguaje_animal_-_1ra_parte.html
Francisco GarcésPerros peligrosos o dueños peligrosos (M.V. Mario Miani)
Es indiscutible que en los últimos años la cantidad de accidentes, entre los que se encuentran los ocasionados por mordeduras de perros peligrosos, ha crecido de tal forma, que se denominan “nuevas epidemias”. A diario, los medios de prensa solo se hacen eco de los que involucran a ciertas razas consideradas como “perros peligrosos”, generando una confusión al respecto.
Si bien es cierto que el hombre ha seleccionado características naturales de los canes para crear razas de defensa y guardia, las que por tamaño y potencia le confieren mayor peligrosidad, el factor humano es decisivo en la conducta final del animal.
Sobre las razas conflictivas existe una discusión mundial enfrentando a la escuela latina, que responsabiliza al entorno del perros peligrosos por el comportamiento del can (propone Test individuales antes de decidir su reproducción), con la escuela anglosajona, que solo atiende al aspecto genético, apoyando la prohibición de ciertas razas (como sucede en Inglaterra desde 1991).
Considero que si bien es importante la raza y el carácter de los padres, lo es tres veces más, la responsabilidad del dueño en brindarle el ambiente adecuado para educarlos a los perros peligrosos, informándose sobre las variables que influirán en su futura conducta.
Asesorándose con un Profesional que trabaje en comportamiento animal sobre sus características antes de adoptarlo, haciendo un correcto manejo del cachorro para Socializarlo, evitando la predisposición a la agresión y entrenándolo en forma adecuada (ya que un perro mal entrenado también puede ser muy peligroso), obtendremos un fiel y seguro compañero.
No hay razas que posean una agresividad innata, cualquiera puede tener una mala reacción desde un Chihuahua a un San Bernardo, las causas pueden ser las mismas, las consecuencias no.
Se debe tener presente que no todas las personas están capacitados para hacerse cargo responsablemente de un perro peligroso. Se habla de perros peligrosos pero muy poco de “dueños potencialmente peligrosos”, sobre los que se debiera legislar, identificando a ambos.
No existen razas agresivas sino perros agresivos, aquellos que no han tenido la oportunidad de crecer con alguien que les enseñe a convivir armónicamente con los que lo rodean.
Fuente: http://www.foyel.com/cartillas/34/perros_peligrosos_o_duenos_peligrosos.html
Francisco Garcés
Los animales sienten dolor (M.V. Mario Miani)
Sí, les duele lo mismo que a UD o a mí.
Aunque muchas personas perceptivas no dudan sobre la capacidad de sentir de los animales, Leonardo Da Vinci estaba convencido que el día que se conociera su esencia, un delito contra ellos sería juzgado de la misma forma que uno contra la humanidad, la característica tendencia del hombre a creerse el centro de las cosas (antropocentrismo), ha sido cultivada y respaldada desde los tiempos más remotos de la historia por escritos religiosos y filosóficos.
Estas costumbres del hombre, tan peligrosas como su propensión a pensar que existen determinadas razas superiores (etnocentrismo) o cotidianas, al exponer como “salvaje” lo que luego querrá destruir, se utilizan para justificar lo injustificable y han servido también para considerar a los animales como seres evolutivamente inferiores, “determinando” que no sentían el dolor de la misma forma que nosotros, con consecuencias nefastas.
Aunque los científicos han tratado de separar el pensamiento teórico y las investigaciones de las actitudes que los rodean, como integrantes de una sociedad, absorbieron los procedimientos de la cultura en que viven, con un efecto similar al que comenta el psicólogo norteamericano William James cuando dice: “hay muchas personas que creen que piensan cuando en realidad sólo están reacomodando sus prejuicios”.
Solo en las últimas décadas del siglo XX la humanidad reconoció que los animales pueden tener experiencias dolorosas. Durante siglos, las manifestaciones que observaban en una cirugía o experimentos, se atribuían a reflejos musculares descontrolados o a respuestas nerviosas. La presunción sobre lo que debían sentir alcanzó (hasta no hace mucho tiempo...) a otros seres que no podían expresar correctamente su dolor en el lenguaje apropiado, como enfermos con alteraciones mentales, discapacitados, ancianos o recién nacidos.
A principios del siglo XXI, la neuroanatomía y neurofisiología humana y animal avalan la opinión de que por su semejanza, los animales aunque carezcan de la posibilidad de comunicar verbalmente la experiencia de dolor, frente a un estímulo doloroso sufren la misma “experiencia displacentera” que los humanos.
Hablando en criollo, les duele lo mismo que a mí o a Usted.
Reconocer el comportamiento de dolor es una de las más importantes funciones del Médico Veterinario, por que no todos los animales lo expresan de igual forma, encontrando patrones de conducta muy diferentes y difíciles de advertir para sus propietarios; vemos perros que pueden sentirse reconfortados por los cuidados extras de sus dueños o su médico y otros de carácter estoico que soportan su dolor escondiendo su molestia, algunos gatos que aumentan su agresividad o se alejan para esconderse. En el caso de conejos y roedores estos generalmente no manifiestan ningún cambio evidente, simplemente pueden disminuir su consumo de alimento y sus movimientos, aunque sufran en forma considerable.
Debemos tener presente que muchos animales en la naturaleza tratan de evitar las manifestaciones de vulnerabilidad. Para evitar la falta de reconocimiento, en investigaciones y clínica animal debe usarse el Principio de Analogía: “las intervenciones que son dolorosas para los seres humanos también lo serán para los animales”.
El manejo del dolor no solo plantea un compromiso ético y moral sino también clínico ya que el efecto perjudicial del mismo sobre el organismo en respuesta al estrés produce una serie de alteraciones como predisposición a infecciones, complicaciones posquirúrgicas, retardo en la cicatrización de heridas, pérdida de peso corporal, etc. Estas no solo alejan al paciente de su recuperación sino que lo inclinan al fracaso en el tratamiento de su patología.
Cada día son más los profesionales preocupados en efectuar un correcto manejo del dolor, en todas sus facetas, aunque no existan manifestaciones externas llamativas.
Las mascotas también cambian su conducta en un ambiente extraño, como el consultorio, presentando signos menos claros de dolor, por lo que es un aporte de inestimable ayuda los cambios advertidos por el dueño.
El compromiso activo de los propietarios para interpretar una modificación en la conducta de su mascota como un llamado de atención y un motivo para consultar al Profesional, nos acerca a poder cumplir con nuestra misión en el alivio y tratamiento del dolor en las mascotas.
En la actualidad contamos con nuevas drogas, más efectivas y seguras para el tratamiento de enfermedades con gran componente de dolor, lo que nos permite brindarles una mejor atención veterinaria y una mayor calidad de vida.
Cuando nos esforzamos en contenerlos, aliviándoles sus dolencias, con su mirada y su actitud, nos estarán expresando su agradecimiento.... y estaremos cumpliendo nuestra parte, en el pacto que ellos mantienen con nosotros.
Fuente: http://www.foyel.com/cartillas/34/los_animales_sienten_dolor.html
Referencias Bibliográficas:
1 ) Coren Stanley. La fabulosa inteligencia de los perros. Ed. Atlántida. Bs.As. Arg.1995.
2 ) Ludo J. Hellebrekers. Manejo del Dolor en Medicina Veterinaria Ed. InterMédica BsAs. Arg 2002
3 ) Maier Richard. Comportamiento Animal. Univ. California. USA. Edit. Mc Graw Hill. 2001.
4 ) Miani Mario. Taller Educativo sobre Manejo Responsable de Mascotas. S.C. Bariloche. Arg 2001
Francisco Garcés
