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Comunicación y Opinión

La crueldad en los circos (Parte 2)

Parte 2.-

Una de las formas para realizar un entrenamiento por condicionamiento operante, es con el refuerzo del comportamiento deseado. Un reforzador es cualquier estímulo que aumente la probabilidad de que se repita el comportamiento precedente. Todos recordamos cómo en muchos actos de circo con animales, el entrenador tiene una pequeña cantidad de alimento, que suministra al animal luego de hacer su "maroma". Solo es una pequeña cantidad y si el animal realiza otro acto, recibirá otro poco. Se le dá poco pues la idea no es que esté satisfecho. Veamos el ejemplo de cómo enseñar a un hambriento perro de circo a subirse a un butaco (silla). Al principio el perro estará emitiendo muchos comportamientos de manera relativamente aleatoria cerca al butaco. Sin embargo, probablemente en algún momento dado el perro se subirá al butaco por puro azar. En ese momento el perro recibirá un poco de alimento. La primera ocurrencia de este evento no hará que el perro aprenda la relación de subirse al butaco y obtener un refuerzo (en este caso comida). Seguirá explorando los alrededores y cuando vuelva a subirse al butaco tendrá su comida. La frecuencia de la respuesta de subirse al butaco se incrementará con el tiempo y finalmente, el perro se subirá las veces que sea necesarias al butaco hasta satisfacer su hambre, aprendiendo que el comportamiento de subirse al butaco se relaciona con la obtención de comida. El alimento es el reforzador por el que aumenta la probabilidad de que se repita el comportamiento de subirse al butaco (a esto se le denomina respuesta). No todos los alimentos servirán de reforzador para todos los animales. Para saber si un estímulo es reforzador para determinado organismo se observa si un comportamiento aumenta en sus niveles de respuesta luego de la presentación del estímulo. Para cualquier perro, la experiencia nos dice que la carne, o algún tipo de concentrado podrían actuar como buenos reforzadores.

De lo anterior, debe quedar claro que el animal debe estar hambriento. Un animal saciado (lleno), no hará algo que no quiere o no le interesa. Imaginemos que a nosotros nos encantan los chocolates. Si nuestra madre nos dice que lavemos la loza y nos promete un chocolate, quizás corramos a lavarla cuanto antes. Si estamos viendo televisión, comiendo una caja de "milky way", y nuestra madre nos pide lo mismo, muy probablemente no nos darán ganas de lavar la loza puesto que la recompensa, el chocolate no nos atrae por estar saciados de él. Si la deprivación no es la suficiente, el animal no aprenderá la relación de respuesta-refuerzo y tendremos probabilidades bajas de que emita el comportamiento deseado.

También debe quedar claro, que hay algunos animales, como nosotros y los perros, bastante golosos, que así estemos llenos, todavía querremos un poco mas, pero no de lo mismo. En el caso de la persona saciada de chocolate, quizás se le antoje hacer algo a cambio de un vaso de leche (para pasar el chocolate). Al perro saciado con concentrado, quizás le interese aún ponernos cuidado a nuestras ordenes si le mostramos un pedazo de carne. En los circos no hay lugar para dudas de sí quisiera o no. Los espectadores pagan para ver certezas y no probabilidades, por lo que el entrenamiento debe ser rígido y ello solo se consigue con la deprivación.

Como vimos, la forma de realizar el refuerzo del comportamiento deseado es con deprivación de comida, aunque también se puede lograr con idénticos resultados con deprivación de bebida. La deprivacion de alimento o bebida es una forma de inducir un estado para motivar el repertorio de conductas del animal. Lo anterior, es contrario a lo expresado por los cirqueros, que alegan que el procedimiento que usan es reforzar al animal y "ganarse su confianza y respeto", pero se olvidan contar la historia completa: La deprivación para que la técnica funcione. Si no hay ésta, la técnica no funciona adecuadamente. Podríamos pensar que luego que el animal haya aprendido la relación de tal o cual comportamiento con el refuerzo (comida o bebida), ya no hay necesidad de deprivarlo, y el simplemente hará lo que aprendió para ganarse su comida. Sin embargo, la realidad es que como ya se dijo, si el animal esta saciado no hará nada que no quiera hacer. Así mismo, se habla en Psicología del aprendizaje del término extinción, que hace referencia al debilitamiento y por último, desaparición de una respuesta condicionada. Los comportamientos que no están continuamente asociados terminan por extinguirse, por lo que se puede decir que el entrenamiento para los animales de circo es de por vida.

Los animales del circo se encuentran hambrientos o sedientos la mayor cantidad de tiempo para poder entrenarlos continuamente y para que realicen sus actos a satisfacción. Con éste tipo de condicionamiento son entrenados en general animales pequeños, como los perros, palomas, ratones, etc. Los animales grandes como leones, elefantes y osos tienen otro procedimiento, del que también pueden ser objeto los animales pequeños. El castigo se refiere a estímulos desagradables o dolorosos, denominados estímulos aversivos, que se añaden al ambiente si ocurre determinado comportamiento. Lo que se persigue con el castigo es que un determinado comportamiento disminuya en su probabilidad de presentación. Para el caso de los grandes animales de circo, se utiliza el castigo como método para llegar a ciertas conductas deseadas en el animal, buscando que se disminuyan las conductas de agresión del animal entrenado hacía su entrenador, y que se haga lo que éste último desea. Si el animal trata de agredir al entrenador o si no hace lo que éste quiere que haga, el animal recibirá un castigo físico. Se comienza a castigar al animal, y éste comenzará a emitir varias conductas, que si no son las deseadas se castigarán también. Comportamientos aleatorios que guiados por el castigo, hacen que el animal aprenda a dar una respuesta que pone fin a la situación aversiva del castigo. Esto es llamado condicionamiento de escape. En éste caso el refuerzo para el animal es la ausencia del castigo, representado en parar el dolor, que solo obtiene sometiéndose a lo que el entrenador quiere. Cuando el animal asocia (después de mucho "entrenamiento" que es en realidad varias sesiones de tortura) que deteminada conducta no tiene como consecuencia el castigo físico, aprenderá a realizarlas para evitarlo.

Aquí entra en escena un nuevo concepto psicológico, y es el condicionamiento de evitación, que tiene lugar cuando un organismo responde a la señal de la inminente ocurrencia de un suceso desagradable. Encadenado con lo anterior, volvemos a retomar el concepto del condicionamiento clásico. Al aplicar cada castigo se pueden usar la voz (el grito) del entrenador, una señal, los mismos elementos usados para infligir el castigo (como látigos, palos, etc.), que por sí solos serían estímulos neutros. Como el castigo se aplica a continuación a éstos elementos se produce la asociación que permite que éstos estímulos neutros se vuelvan estímulos condicionados al dolor. Cuando el entrenador grita, da una señal con la mano, mueve sus instrumentos de castigo, el animal ha aprendido que debe emitir la conducta entrenada, pues si no hace recibirá un castigo físico. Ha aprendido a asociar estas señales con el dolor del castigo, y emitiendo la conducta que ha aprendido podrá evitarlo.

Para que no vaya a tener lugar la extinción de los comportamientos aprendidos, el entrenamiento de condicionamiento por castigo se debe realizar continuamente, por lo que la tortura y la crueldad están siempre presentes. Hay que anotar que un castigo excesivo puede generar respuestas agresivas que pueden hacer perder el control sobre el animal, como se observó con los ejemplos donde los animales se volvieron "locos". Las formas de condicionamiento de refuerzo del comportamiento deseado y el castigo, se pueden usar con el mismo organismo según se requiera, realizando mezclas de sus procedimientos. No vayamos mas lejos que recordar lo que nuestros padres hacían para que nosotros nos comportáramos como ellos querían. De esta manera, los comportamientos que se le enseñan a un animal pueden ser realmente complejos y el ejemplo del perro y el butaco, puede ser solo el inicio de una secuencia de comportamientos bastante amplia. Por ejemplo, le puedo enseñar a que, estando en el butaco debe pararse en dos patas. En este caso, luego de que haya aprendido a subirse al butaco, ya no se le reforzará por ello, sino que se le obligará a que se pare en dos patas ayudandolo con una vara que lo levantará y castigando si no lo hace. Con el tiempo aprenderá la relación de subirse al butaco, pararse en dos patas y recibir alimento. En Psicología del aprendizaje este procedimiento es llamado aproximaciones sucesivas, y consiste en reforzar un comportamiento parcial que se acerque al comportamiento final deseado hasta llegar al mismo, mientras se castiga cualquier comportamiento que no sea el deseado. Lo anterior puede ser un procedimiento bastante largo, y en el caso de los animales de circo, todo un calvario.

Un último aspecto a nivel psicológico a comentar es el siguiente. Nos hemos preguntado las razones por las que un animal tan grande y fuerte como un león o un elefante no escapa de sus captores. De hecho ya vimos que han protagonizado actos de rebelión que en general son castigados con la muerte. Los animales también tienen límites, también se pueden cansar, enfermar. Los altos niveles de estrés a los que son sometidos pueden tener como vía de escape los arranques de cólera que derivan en los accidentes con humanos, y aunque en estos casos los animales quedan como los malos del paseo, ya hemos visto suficientes justificaciones para éstos actos. Sin embargo, no es la norma que los animales protagonicen actos de rebelión contra sus captores. Veamos el ejemplo de un elefante encadenado, no importa si es pequeño o ya adulto, la reacción inicial es escapar a toda costa. Como no puede hacerlo, en algún momento se cansará, pero volverá a intentarlo hasta muchos futuros cansancios. Pero llegará el momento en que se quede quieto, en que su motivación para escapar se reduzca y se cree una expectativa de no-control, de que sus actos no servirán para controlar el ambiente. Simplemente no puede controlar el evento. Haga lo que haga nada va a cambiar, seguirá encadenado. En este momento, el animal entrará en estado de indefensión aprendida. En un futuro, podrá tener cadenas menos gruesas y hasta en un momento dado, estar sin ellas, pero como ha aprendido que sus respuestas de escape no sirven de nada, precisamente no hará nada. Lo mismo pasa con un chimpancé enjaulado o con un humano que ha pasado miles de hojas de vida sin respuesta. Después del tiempo, la jaula puede quedar abierta, o la próxima hoja de vida ser la que dará un empleo, pero el chimpancé no sale, y el humano no pasa esa próxima hoja de vida. ¿Para que hacerlo si nada va a cambiar?

Como en los otros casos de aprendizaje, puede darse extinción de la indefensión aprendida con el tiempo, y es por ello que los cirqueros no se confían y mantienen las condiciones. La indefensión aprendida tenderá a mantenerse con más fuerza a mayor sea la cantidad de eventos incontrolables que sufra el organismo. La crueldad del sometimiento perdura. Un animal hambriento o sediento por culpa de cualquier tipo de procedimientos provenientes de manos humanas, así como el cautiverio extremo se considera crueldad según las leyes colombianas. "Toda privación de aire, luz, alimento, movimiento, espacio suficiente, abrigo, higiene o aseo, tratándose de animal cautivo, confinado, doméstico o no, que le cause daño grave o muerte" (Ley 84/89, capitulo III De la crueldad para con los animales, artículo 6, acápite j ). Así mismo, en la misma referencia pero en su acápie a., se anota como crueldad "Herir o lesionar a un animal por golpe, quemadura, cortada o punzada o con arma de fuego".

Como se puede apreciar, un animal no hace gratis las maromas que muestra en sus funciones. Una realidad decadente y salvaje no precisamente de los llamados salvajes se cierne sobre las funciones de los circos con animales. Por ello, no cabe duda al llamar a los circos con animales "El peor espectáculo del mundo". Es tiempo de dejar de pensar solo en nosotros mismos. Cuando hablaba de que los mayores recordábamos maravillados al circo, me refería a que nosotros no tuvimos las oportunidades de acceso a la información actuales, y por ello todos éramos tan "inocentes". Los niños de ahora no son así, y si le preguntamos a los niños sobre los circos con animales, la mayoría nos hablará de la necesidad de su libertad. Solo los padres refutarán diciendo que deben pensar en los niños antes de abolir éste tipo de espectáculo, porque solo ahí los pueden conocer y además los divierte. Estas razones, esconden quizás las verdaderas razones de los adultos, que a veces refieren: Un circo sin animales no es circo. Y lo dicen porque todavía tienen las actitudes hacía las demás formas de vida y el medio ambiente que nos han enseñado a tener: Somos los amos del universo. No es cierto. Los circos han sido un espectáculo cambiante a través de los tiempos, y las incursiones animales nunca han sido indispensables. Así mismo, no somos los dueños del universo ni de ninguna vida.

Los niños no pueden ser la excusa. Aparte de que los niños de ahora rechazan el maltrato a los animales y quieren su libertad, un niño no tendrá consecuencias en su integridad física ni psicológica si no asiste a un circo con animales. Como hemos visto, si nosotros y/o los niños continuamos asistiendo a los circos con animales se perpetuará su sufrimiento. El utilitarismo seguirá ramplante de parte de los humanos hacia los otros animales.

Lo que pensaba sobre los payasos, ya no es nada comparado con todo el abuso cometido contra éstos mártires de la "diversión humana".

NO A LOS CIRCOS CON ANIMALES: EL PEOR ESPECTACULO DEL MUNDO!!!

P.D. Quiero aclarar que éste escrito no esta en contra de los circos, sino de los circos que utilizan animales. Es una invitación a los empresarios y artistas de los circos a que sin animales en sus espectáculos, se estimule su imaginación, y creen actos y rutinas que nos maravillen a todos por la pericia humana.

Para bibliografía, cualquier libro de Psicología del aprendizaje puede servir. Pueden ver textos de Pavlov, Skinner, Thorndike, Watson, Seligman, y cualquier otro Psicólogo comportamental.  

Carlos Crespo
Psicólogo
FUNDACION Resistencia Natural
Por una cultura de Liberación animal.

Tomado de:http://www.geocities.com/resisnal/circotrassicologico.html 

Francisco Garcés 

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