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Comunicación y Opinión

Medio Ambiente

Calentamiento global: ¿qué puedo hacer?

No se trata de quedarse a oscuras por ahorrar electricidad o de morir de frío y de hambre por no utilizar la calefacción o el refrigerador, pero todos podemos hacer algo para reducir las emisiones de dióxido de carbono y de metano, uno de los principales objetivos del Protocolo de Kioto.

  • Hazte oír. Necesitamos leyes que guíen a nuestra nación hacia soluciones importantes al problema del calentamiento global: autos más limpios y plantas generadoras de energía más limpia. Envía un mensaje a legisladores, jueces y funcionarios gubernamentales electos, haciéndoles saber que los responsabilizas de lo que hagan, o dejen de hacer, respecto al calentamiento global.
Electricidad
  • Use bombillas de luz de bajo consumo: ahorran hasta un 75% de energía.
  • No olvide apagar la luz cuando salga de una habitación o la luz diurna sea suficiente.
  • Si tiene calefacción central, gradúe el termostato a unos 20 grados centígrados y abríguese un poco más dentro de la casa. Cada grado suplementario representa un 7% más de consumo energético.
  • El consejo de abrigarse más sirve para cualquier tipo de calefacción. Si la que usa es a leña asegúrese de que ésta no sea de especies en peligro o, mejor aún, recolecte usted mismo ramas caídas.
  • Use la lavadora llena: ahorrará agua y electricidad.
En la cocina
  • No malgaste electricidad, hierva solamente el agua que necesita.
  • Prefiera ollas a presión.
  • Tape las ollas: el agua se calentará más rápido y consumirá un 20% menos de gas.
  • Limpie regularmente los quemadores de la cocina: si se atascan consumen un 10% más de lo que debieran.
  • Revise su calentador al menos una vez al año.
  • Descongele su frigorífico: la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% de consumo eléctrico suplementario.
  • Compre alimentos de temporada e idealmente producidos en su localidad. Son más baratos desde el punto de vista del transporte y la refrigeración.
  • Prefiera alimentos orgánicos. Las granjas de producción intensiva pierden al año cuatro veces más tierra de labranza que las granjas orgánicas.
  • Produzca menos basura: recicle, reutilice, repare. El papel, por ejemplo, es una de las principales fuentes de metano. Comparta la suscripción a periódicos y revistas con sus amigos, después de leerlos use los diarios para limpiar vidrios y espejos, y finalmente llévelos a centros de reciclaje. Piense que en Japón el papel de reutiliza convirtiéndolo en pulpa desde 1035.
En el baño
  • No use el inodoro como un canasto de basura, ni suelte el agua sin necesidad: un inodoro que continúa fluyendo puede desperdiciar hasta 200 mil litros de agua en un solo año.
  • Una ducha rápida utiliza menos agua caliente que una tina llena (y ahorra energía).
  • No deje los grifos abiertos innecesariamente
Para movilizarse 

     Cuando pueda camine, monte en bicicleta o movilícese en transporte público en lugar de su utilizar su propio automóvil.

     Así contribuirá al ahorro de petróleo

En la oficina 

Apague su computador si no lo está utilizando: un aparato en posición de espera puede representar hasta un 70% de su consumo diario.

FUENTE:http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/newsid; www.nrdc.org/loondacerde 

 

Compilación realizada por Francisco Garcés.

¿Está cerca una catástrofe mundial?

Parte 3

¿Qué podemos hacer?

 En el mundo hay muchos millones de habitantes. Imaginemos que pasaría si tan sólo un pequeño porcentaje de ellos hace algo para evitar el cambio climático.Seguramente disminuiríamos los desastres ambientales y sociales de los que hablábamos en artículos anteriores.

 Nuestra primera misión es hablar sobre el cambio climático y su importancia. Tal vez logremos que alguien ayude a combatir el famoso  Efecto Invernadero (GEI).  La única defensa razonable ante el cambio climático es la reducción drástica de emisiones de dióxido de carbono cambiando el sistema energético y por tanto el económico, renunciando a la devoradora filosofía de desarrollo sin limites. El ahorro de energía mediante la racionalización del uso y el empleo de tecnologías eficientes, y obtención de la energía imprescindible por métodos renovables de bajo impacto ambiental. Maximizar la eficiencia de los vehículos mediante normas de obligado cumplimiento para fabricante y usuarios (limites de velocidad) y reducir su utilización fomentando una amplia red de transporte público  y una política urbanística que favorezca el uso de la bicicleta y cierre el paso de los vehículos a los sitios centrales de las ciudades. 

 No faltan vías de solución a los problemas que enfrenta el planeta, sino voluntad política de llevarlas a cabo, como ejemplo a lo largo de los últimos diez años menos del 1% de los préstamos del Banco Mundial se han dirigido a proyectos de eficiencia y bajo impacto ambiental.


Las posibilidades de alcanzar metas que permitan minimizar los efectos del cambio climático implícito en el proceso actual de desarrollo, dependen de un esfuerzo concertado entre todos los países de la Tierra. La distribución de las cargas deberá basarse en principios de justicia y equidad, tomando en consideración la responsabilidad acumulada hasta la fecha, la capacidad de cada país de contribuir al alcance de las metas que se tracen, y el derecho de todos los pueblos del mundo al disfrute de una vida digna. 

El problema de la disponibilidad y calidad del agua, la calidad del suelo, la pureza de la atmósfera, la desaparición de la biodiversidad, son sólo algunos de los elementos que nos deben llevar a la toma de conciencia a todos niveles.  Reuniones internacionales para el acuerdo y aplicación de medidas no deben quedar sólo como eventos políticos, deben  permitir la búsqueda colectiva de condiciones para frenar el deterioro y lograr mejores condiciones ambientales.

 Es importante también, que los ciudadanos tomen conciencia y entiendan que su bienestar y confort personal inmediato no son lo único que importa ni lo más importante. Nuestros gobernantes deben entender que sin ambiente, sin suelo, sin agua, no hay prosperidad económica que  dure ni dominio que valga la pena.

Son muchas las reuniones internacionales que se han realizado con el fin de unificar esfuerzos, sin embargo, los resultados han sido más débiles de lo que se necesita. El protocolo de Kioto para la reducción de actividades que producen gases contaminantes no ha logrado interesar a algunos países que más contaminan. Estados Unidos de Norteamérica desprecia estos intentos, como algunos otros, y desestima el valor del esfuerzo que se puede hacer. El Protocolo de Kioto, ha sido lo mejor que las naciones han podido producir, sin embargo Estados Unidos, el mayor emisor del mundo de gases de invernadero por un lado, y Rusia por otro, no lo han ratificado, y sólo prometen adoptar medidas paleatorias no forzadas. Aunque en Estados Unidos varios estados han decidido adoptarlo por su cuenta. El protocolo es insuficiente, ya que les reconoce a las naciones en desarrollo, entre los cuales están China e India, el derecho a incrementar sus emisiones. Los países del sur del Río Bravo, en América también caen dentro de los que pueden aumentar sus emisiones hasta un límite prefijado.

La reunión de Johannesburgo (2002) sobre desarrollo sustentable, parece interesar a muchos pero enfrenta serios obstáculos para que las naciones participantes lleguen a tomar  acciones concretas, no obstante, esperemos que a corto plazo se puedan cumplir con los compromisos fijados,  que son tan necesarios.Si tienes bicicleta... ¡úsala! No sólo te ayuda a hacer deporte y estar más sano sino que además evitas contaminar. 

Compilación realizada por Francisco Garcés.      

¿Está cerca una catástrofe mundial?,

Parte 2.- 

Otra de las consecuencias del cambio climático será de extinción de muchas especies y ecosistemas. Ocurre que, como  ya se  sabe, las especies se encuentran íntimamente relacionadas con su entorno y un cambio en el clima local hará que algunos animales se trasladen a nuevos ecosistemas para intentar sobrevivir. Algunos lo lograrán y otros no.

 Estos procesos naturales de adaptación se han sucedido varias veces en la historia reciente de la tierra. Como consecuencia unas especies se extinguieron al ser incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones y otras pudieron superar la crisis ¿por qué entonces preocuparnos ahora si éste es un proceso natural tantas veces repetido?. 

 La diferencia del tiempo que nos ha tocado vivir es que este cambio, inducido por el hombre, es terriblemente rápido y una gran cantidad de especies son incapaces de adaptarse a las nuevas circunstancias en un lapso tan corto de tiempo. Sucede así, por ejemplo, que un buen número de especies de plantas no pueden desplazarse a la velocidad suficiente para sobrevivir a las nuevas condiciones climáticas. Estudios realizados en los años noventa parecen demostrar que algunas especies de plantas deberían emigrar de 500 a 1000 kilómetros en los próximos 100 años para compensar el incremento previsto de temperatura, que como hemos dicho será de 1º a 3,5ºC. Significa esto que tendrían que trasladarse entre 5.000 a 10.000 m por año. Los datos apuntan a que la tasa de desplazamiento de una serie de especies de plantas, tras la última glaciación y posterior calentamiento de la Tierra en el Pleistoceno, fue de 100 a 400 metros por año, una velocidad muy inferior a la que requieren las actuales condiciones.  


Por otro lado, otras especies de plantas serán capaces de aprovechar el incremento de dióxido de carbono y el aumento de la temperatura en su favor, lo que redundará en un incremento de sus tasas de crecimiento. Este incremento puede llevar también a la extinción de un buen número de especies, más raras, que verán ocupados sus nichos por el sustancial crecimiento de las primeras.    

Al estudiar el efecto del aumento de gases invernadero en los bosques se ha encontrado que estos ecosistemas son capaces de amortiguar el efecto del incremento de esos gases, producidos por actividades humanas al quemar combustibles fósiles y en la producción de ciertos productos industriales, utilizando parte del CO2 emitido en la fotosíntesis.

  Los bosques, al contar con cantidades casi ilimitadas de CO2, se desarrollan más rápido que la velocidad con que se descomponen los desechos orgánicos que producen. Es decir, que la rapidez en la descomposición y fermentación de la materia orgánica en el suelo generada por las bacterias, hongos y otros microorganismos no es capaz lograr el equilibrio entre la producción del CO2 y su fijación por la fotosíntesis.

Como ya se señala en párrafos precedentes, si  la temperatura global asciende y el ciclo hidrológico se altera, se generarán sequías en unos sitios y lluvias torrenciales en otros. 

La sequía puede afectar seriamente a los bosques, favoreciendo los incendios que destruyen a los árboles y liberan rápidamente a la atmósfera grandes cantidades de CO2, no sobreviven fácilmente y se transforman en pastizal o sabana.

Un bosque incendiado, además de perder la mayor parte de su flora y fauna, libera el CO2 que había fijado en la fotosíntesis, elevando drásticamente su concentración en la atmósfera. Esto incrementa el efecto invernadero y desequilibra aún más el ciclo hidrológico y el resultado es probablemente un aumento dramático de la temperatura.

 Por otra parte, los ríos arrastran constantemente materia orgánica que finalmente llega al mar. Estos sedimentos son refugio de una gran cantidad de microorganismos muchos de los cuales sintetizan su alimento a partir de ese sustrato orgánico. En su metabolismo producen importantes cantidades de metano que bajo ciertas condiciones de presión y temperatura, permanece en estado sólido en el fondo de las cuencas.  Si la temperatura del agua de las regiones costeras aumenta  significativamente, este metano se sublima y asciende a la atmósfera, acrecentando el efecto invernadero. Estos planteamientos que parecieran especulaciones, actualmente tienen un importante sustento científico.

Esto junto a la transformación del paisaje, la fragmentación de hábitat, la destrucción de nichos ecológicos, etc., han venido a causar la que se ha dado en llamar la crisis de la biodiversidad: una pérdida de diversidad biológica a todos los niveles. Y todo esto va a afectar al hombre. Como se sabe, nosotros dependemos del ambiente por lo que si nuestro planeta se ve tan degradado, nosotros sufriremos las consecuencias. Los países predicen hambre y enfermedades y no es ilógico pensar que eso pase porque con tanta inundación, sequía, extinción, etc. no va a haber mucho margen para los cultivos y la ganadería.

Bueno, como verán,  la cosa era seria.  Por eso es que tenemos que tomar este problema con mucha responsabilidad y adoptar medidas en forma inmediata para que la situación no llegue nunca a los extremos que los científicos prevén.

Compilación realizada porFrancisco Garcés

¿Está cerca una catástrofe mundial?

“Muchos científicos auguran grandes desastres naturales producto del alza de temperaturas en nuestro planeta: inundaciones, hambruna, sequías, heladas, epidemias...serán frecuentes en todos los países“

Nuestro planeta se está calentando, eso es una realidad. Los últimos diez años han sido los más calurosos desde que se llevan registros, y los científicos han anunciado que en el futuro serán aún más cálidos. Y como siempre, los seres humanos somos los principales culpables, ejercemos un impacto directo sobre el proceso de calentamiento, popularmente conocido como el "efecto invernadero".

¿Qué es el Efecto Invernadero?

 El efecto invernadero es un fenómeno natural que ha desarrollado nuestro planeta para permitir que exista la vida y se llama así precisamente porque la Tierra funciona como un verdadero invernadero.El planeta está cubierto por una capa de gases llamada atmósfera. Esta capa permite la entrada de algunos rayos solares que calientan la Tierra. Esta al calentarse, también emite calor pero esta vez la atmósfera impide que se escape todo hacia el espacio y lo devuelve a la superficie terrestre.Este mecanismo (que no es nada simple) permite que el planeta tenga una temperatura aceptable para el desarrollo de la vida tal como la conocemos. Lo que  quiere decir que sin el efecto invernadero no podríamos vivir, muy probablemente.

 ¿Cuál es el problema?

Como ya se dijo hay algunos gases en la atmósfera que evitan que el calor de la tierra se escape hacia el espacio y esto hace posible que la temperatura de nuestro planeta no sea demasiado baja ya que nos moriríamos de frío.Estos gases se llaman termoactivos o Gases de Efecto Invernadero (GEI). Los más importantes son:  el Dióxido de Carbono (CO2), el Metano (CH4), los Óxidos de Nitrógeno (NOx), el Vapor de agua, el Ozono (O3) y los Clorofluorocarbonos (CFCs). El problema radica en que en  el último siglo la concentración de anhídrido carbónico y otros gases invernadero en la atmósfera ha ido creciendo constantemente debido a la actividad humana:  ·         A comienzos de siglo por la quema de grandes masas de vegetación para ampliar las tierras de cultivo  ·         En los últimos decenios, por el uso masivo de combustibles fósiles como el petróleo, carbón y gas natural, para obtener energía y por los procesos industriales. Como  se aprecia, el hombre ha ido aumentando progresivamente la cantidad de esos gases en la atmósfera lo que ha  provocado un paulatino cambio en el clima mundial.

¿Qué consecuencias trae?

Es muy difícil saber que pasará exactamente en el planeta si seguimos emitiendo grandes cantidades de GEI.Hay personas que creen que no pasará nada porque la naturaleza corregirá este error humano. Pero cada vez son menos los que creen esto.  Hoy la mayoría de los científicos está de acuerdo en que el cambio climático es un problema real y que, si no se hace algo para evitarlo, empezaremos a sufrir las consecuencias tarde o temprano. Algunas  estamos sintiéndolas ya. Para empezar, como consecuencia de la elevación de la temperatura mundial, los reservorios de agua dulce en estado sólido (polos y nieves eternas) se comenzarían a derretir. Si esto pasa, no sólo perderemos ecosistemas muy valiosos para la humanidad y reservas de agua que pueden ser cruciales en el futuro, sino que también  sufriremos la elevación del nivel del mar.El hielo que se va a derretir se extenderá sobre todos los océanos y mares del planeta. A esto debemos sumar que la temperatura del mar aumentará, provocando que se expanda y crezca en volumen. Si se piensa en la gran cantidad de ciudades que se encuentran sobre las costas de los continentes se observará  que muchas de ellas se inundarán y sus habitantes deberán encontrar nuevos lugares para vivir.Pero las inundaciones no se limitarán a las costas, también las habrá en otros sectores porque los científicos predicen que en ciertos lugares del planeta el cambio climático se manifestará aumentando la cantidad de lluvias. En otros, en contraste, lloverá cada vez menos, lo que llevará a sequías más frecuentes.

CONTINUARÁ…

Compilación realizada por Francisco Garcés