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Comunicación y Opinión

CONTAMINACION LUMINICA

¿Por qué se ilumina al cielo y no la ciudad?

Esta polución se refiere a toda luz que no es aprovechada para iluminar el suelo y las construcciones, aunque pretenda hacerlo

En 1891 la ciudad riojana de Haro pudo presumir de ser la primera en España en contar con iluminación eléctrica en sus calles. De ahí surgió el dicho del viajero que se acerca a su destino y advierte "ya estamos en Haro que se ven sus luces". Aunque la anécdota resulte divertida, el hecho es que, transcurrido más de un siglo desde entonces, el aviso ha tomado tintes de cruda realidad: las potentes luces de las ciudades ocultan el cielo, o lo que es lo mismo, la contaminación lumínica es cada vez más fuerte, y la gran mayoría de los ciudadanos no somos conscientes de que estamos sometidos a este tipo de polución. Ocurría con la contaminación acústica algo semejante, pero sus perjuicios, menos sutiles, fueron rápidamente percibidos cuando comenzó hablarse de ella. El exceso de luz no molesta de una forma tan inmediata como el de ruido, pero es evidente que resulta no sólo un derroche energético y económico, ya que se utiliza la mayor parte de la luz en iluminar lo no necesario, sino que también supone un atraso cultural -se oculta el firmamento a los hombres y mujeres que viven sumergidos en él- y un perjuicio medioambiental -se desplaza a la fauna nocturna o se prescinde de ella-. Luchar contra esta contaminación necesita de la voluntad, colectiva y particular, de romper con errores cotidianos en la elección y diseño de la red luminosa de ciudades, carreteras e, incluso, viviendas particulares o urbanizaciones que imitan la iluminación de una urbe.

Luz no aprovechada

El Instituto de Astrofísica de Canarias, centro puntero en el estudio y divulgación de medidas para combatir la contaminación lumínica, la describe como "el brillo o resplandor de luz en el cielo nocturno, producido por la reflexión y difusión de luz artificial en los gases y en las partículas del aire por el uso de luminarias inadecuadas y excesos de luminación". En otras palabras, esta polución se refiere a toda luz que no es aprovechada para iluminar el suelo y las construcciones, aunque pretenda hacerlo. Puede suceder que el haz luminoso no sea dirigido hacia abajo, o que la radiación luminosa sea de una longitud de onda que el ojo humano no percibe y esa luz escape rumbo al cielo, contaminando la atmósfera.

Iluminación de las vías publicas

En las últimas décadas nos hemos acostumbrado a que la iluminación de la noche imite a la luz del día. El problema radica en que se está realizando de forma incorrecta, lo que supone un considerable malgasto de energía y la pérdida del firmamento nocturno. Pero, además, cualquier ciudadano puede comprobar que incluso oculto el sol, una luz indeseada y procedente del exterior invade su vivienda, lo que constituye un factor perturbador del descanso nocturno, a pesar de que nos hemos acostumbrado. El deslumbramiento en la vía pública afecta, asimismo, a viandantes pero también a automovilistas -lo que resulta más peligroso- y se deriva del mal diseño de las instalaciones de alumbrado y representa, a la postre, un perjuicio para la seguridad vial.

El ahorro empieza en la planificación

Y es que, hasta ahora, en los proyectos de urbanización no se ha primado que el alumbrado público incorpore las medidas necesarias para reducir la contaminación lumínica. Tampoco se ha pensado en ello al adquirir un nuevo sistema de alumbrado para sustituir el antiguo e iluminar con él no más sino mejor, de la forma más eficiente y sólo allí donde es realmente necesario, es decir, en el suelo. Además, el gasto energético de una instalación de alumbrado público a lo largo de su vida útil viene a ser el doble de lo que costó su instalación. Por lo tanto, las inversiones realizadas para mejorar la eficiencia energética y disminuir la contaminación lumínica redundarán en un importante ahorro económico y energético.

Impacto en la fauna y flora

Diversos estudios científicos elaborados tanto en España como en el extranjero han puesto de manifiesto los efectos perniciosos sobre la fauna y flora nocturnas de una iluminación mal diseñada. Estos efectos conciernen a aves (tanto migratorias como no migratorias), a mamíferos voladores y, sobre todo, a insectos nocturnos. Más del 90% de las especies de lepidópteros son de costumbres nocturnas, y de su existencia dependen muchas especies de plantas con flores que se abren de noche, así como multitud de depredadores. Al perturbar la vida de los insectos nocturnos se está desequilibrando la base de la cadena trófica.

Esta contaminación también implica cierta dosis de inseguridad vial. Debido a que el ojo humano se adapta lentamente a una zona oscura cuando proviene de otra muy iluminada, los alumbramientos mal proyectados de algunos tramos de carretera provocan en los conductores deslumbramientos. Para evitalos, los expertos recomiendan utilizar alumbrados de transición que gradualmente pasan de un nivel de iluminación a otro y permiten una adaptación del ojo humano a zonas con diferentes niveles de luz.

La astronomía, otra perjudicada

Resulta sorprendente descubrir que los avances tecnológicos en el siglo XXI pueden ir en detrimento de la astronomía moderna. Aunque las nuevas generaciones de telescopios de 4 metros, equipados con sensibles detectores electrónicos, posibilitan observar objetos que están 250 millones de veces más distantes que las estrellas más lejanas que pueda distinguir el ojo humano (esto equivale a detectar la luz de una sola vela a una distancia de 100.000 kilómetros), los astrónomos no sólo necesitan grandes máquinas de lentes muy potentes, también precisan de cielos más oscuros, cada día más difíciles de encontrar.

Por qué hay que combatir la contaminación lumínica

  • Disminuye el consumo energético e indirectamente el consumo de combustibles.
  • Protege al medio ambiente nocturno ya que devuelve a la naturaleza estadios de hábitat original, al tiempo que se protegen las aves y mamíferos nocturnos.
  • Se reduce el deslumbramiento de los conductores, con lo que se aumenta la seguridad vial.
  • Se colabora con la visibilidad nocturna, oscura, del tráfico aéreo u marítimo.
  • Permite la observación astronómica, tanto a profesionales como a aficionados.
  • E incluso se cumple con el prefecto de la Declaración Universal de las Generaciones Futuras de la UNESCO que recoge el derecho a una Tierra indemne y no contaminada, incluyendo el derecho a un cielo puro.

Contra el vandalismo

Estudios realizados en Nueva York, una urbe cuya contaminación lumínica es percibida de forma clara sin necesitar de salir de la atmósfera, llegaron a la conclusión de que la reducción de excesiva luz reduce el vandalismo. Esta tesis que parece chocar con el sentido común no deja de aportar ciertos rasgos clarificadores cuando se advierte, y así se demuestra, que una buena iluminación es precisamente la que limita la luz al suelo, y no al entorno. En instalaciones alejadas de zonas iluminadas, aseguraba el estudio que es preferible no utilizar alumbrados de seguridad pues de lo contrario se está indicando donde se encuentra la instalación y proporcionando posibles zonas de acceso a la misma. Es más efectivo un alumbrado disuasorio que se encienda por presencia o similar. Igual sucede con edificios aislados o pequeñas concentraciones de casas, donde el disimular la presencia en la noche posibilita evitar ser objetivos de robos.

Las lámparas: poco, medianamente o muy contaminantes

De los tipos de lámparas que actualmente existen en el mercado, atendiendo a sus espectros, se pueden clasificar de la siguiente forma:

Poco contaminantes:

  • Vapor de sodio a baja presión: emite prácticamente sólo en una estrecha zona del espectro, dejando limpio el resto. Su luz es amarillenta y monocromática. Es recomendable para alumbrados de seguridad y carreteras fuera de núcleos urbanos. Son las más eficientes del mercado y carece de residuos tóxicos y peligrosos.
  • Vapor de sodio a alta presión: emiten sólo dentro del espectro visible. Su luz es amarillenta con rendimientos de color entre 20% y 80%, dependiendo del modelo. Es recomendable para todo tipo de alumbrado exterior. Son las más eficientes del mercado después de las de baja presión.

Medianamente contaminantes:

  • Lámparas incandescentes: No emiten en el ultravioleta pero si en el infrarrojo cercano. Su espectro es continuo. Su luz es amarillenta con un rendimiento de color del 100%. No es recomendable para alumbrado exterior, excepto para iluminar detalles ornamentales. Son las más ineficaces del mercado.
  • Lámparas incandescentes halógenas: Son iguales que las incandescentes pero emiten algo más en el ultravioleta si no va provista de un cristal difusor (son peligrosas sin este cristal por emitir en el ultravioleta duro). Son algo más eficaces que las incandescentes.
  • Lámparas fluorescentes en tubos y compactas (vapor de mercurio a baja presión): Emiten en el Ultravioleta. Su luz es blanca con rendimientos cromáticos entre el 40% y el 90%. Es recomendable para alumbrados peatonales y de jardines. Tienen una alta eficiencia. Estas lámparas son medianamente contaminantes si no se usan en grandes instalaciones y convenientemente apantalladas evitando emisión de luz sobre el horizonte.

Muy contaminantes:

  • Lámparas de vapor de mercurio a alta presión: Tienen una elevada emisión en el ultravioleta. Su luz es blanca con rendimientos de color inferiores al 60%. Es recomendable para zonas peatonales y de jardines. Son las menos eficientes del mercado en lámparas de descarga.
  • Lámparas de halogenuros metálicos: Tienen una fortísima emisión en el ultravioleta. Su luz es blanca azulada con rendimientos de color entre el 60% y el 90%. Es recomendable para eventos deportivos importantes y grandes zonas donde se requiera un elevado rendimiento cromático. Son muy eficaces, parecidas al sodio de alta presión, pero de corta vida.

Medidas contra la contaminación lumínica

  • Utilizar el tipo de alumbrado más adecuado según su uso: vial, viario, zonas de peatones, ornamental.
  • Usar sistemas de encendido, como células fotoeléctricas, de gran calidad o relojes astronómicos para asegurar que el alumbrado no permanece encendido durante las horas de luz natural.
  • Las lámparas de vapor de sodio consumen casi la mitad que las de vapor de mercurio y lumínicamente contaminan menos.
  • Disponer que los cierres de las luminarias sean planos y el material utilizado tenga gran calidad de transmisión y resista los efectos de la intemperie y el paso del tiempo.
  • No utilizar luminarias tipo globo sin reflector en la parte superior ya que proyectan una gran emisión de luz por encima de la horizontal.
  • Para el alumbrado ornamental, es necesario utilizar luminarias asimétricas de alto rendimiento. Iluminan mejor con menos luz.
  • Es necesario evitar la emisión de luz por encima de la horizontal, sobre todo en el alumbrado de viales y calles.
  • El alumbrado de túneles y pasos inferiores debe considerarse una excepción a estas medidas.

 

Tomado de: http://revista.consumer.es/web/es/20020201/medioambiente/37305.php

 

 

Francisco Garcés

Efectos inesperados en el comportamiento animal

Conocer sus consecuencias es clave para la conservación y reintroducción de las especies

Hay comportamientos animales anómalos, curiosos o que rayan en lo extraordinario. Pueden estar causados por la influencia humana o no. De cualquier forma, son comportamientos que la comunidad científica estudia por las repercusiones que pueden tener en la conservación de la biodiversidad.

Aspectos curiosos vitales para la biodiversidad

La mariposa azul Alcon (Maculinea alcon) es una especie amenazada cuya población se está viendo mermada en toda Europa, de donde es originaria. Ha sido reintroducida varias veces pero casi todos los intentos han fallado. Hay muchas razones que explican esta actuación pero este año se ha sabido que una de ellas podría estar relacionada con un truco utilizado por la mariposa para buscar quien cuide de sus crías.

Este lepidóptero engaña a las hormigas de la especie Myrmica para que críen sus larvas en detrimento de las crías de las propias hormigas. Lo hace depositando sus larvas en las cercanías de los nidos de las hormigas. Estas últimas, creyendo que las crías son suyas, las trasladan al hormiguero y cuidan de ellas. ¿Cómo puede llegar a creer eso a la hormiga? Porque la mariposa ha desarrollado una cubierta exterior que huele como la de las hormigas, las cuales asumen sin ninguna duda que las crías son propias. Si las larvas de mariposa no consiguen engañar a la hormiga, son devoradas.

Un aspecto poco conocido de una especie puede dar al traste con los planes de reintroducción y conservación de especies

Ahora se ha sabe que la composición química de esta cubierta exterior va evolucionando y adaptándose a la química de las hormigas del mismo lugar. Es un caso de co-evolución de dos especies, en el que la supervivencia de la mariposa azul depende de "imitar" adecuadamente a la hormiga. Por eso, el olor de las larvas de la mariposa se parece más a la de las hormigas vecinas que a la de las mariposas de áreas más lejanas. Eso explicaría los intentos fallidos de reintroducción de la mariposa Alcon azul en Europa.

El trabajo, publicado este año que se cierra en la revista Science, es un ejemplo de cómo un aspecto poco conocido de una especie puede dar al traste con los planes de reintroducción y conservación de especies. Y el descubrimiento, según sus autores, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), debería tenerse en cuenta en los planes futuros de reintroducción de la especie allí donde se ha extinguido, estudiando las poblaciones locales de hormigas para conseguir introducir ejemplares de mariposas que puedan llevar a cabo el "engaño" adecuadamente.

Efectos inesperados

 Si la conservación de las especies pasa por conocer adecuadamente las condiciones en las que debe ser reintroducida, ¿cómo evitar todos los elementos que ponen en peligro la supervivencia de los animales? En el caso mariposa azul Alcon, se sabe que la destrucción de su hábitat la ha puesto al borde de la amenaza. Pero hay otros elementos que, sin ser destructores directos del hábitat, alteran el comportamiento de los animales y los ponen en peligro.

Ese es el caso de los sonares y las ballenas. Hace tiempo se habla del peligro que, se cree, supone esta tecnología para los cetáceos, que acaban varando en las costas. Una hipótesis es que el sonido del sonar es muy parecido a las llamadas de alerta que emiten las ballenas ante la presencia de un predador. Este año se ha conocido un informe del Ministerio de Defensa británico, revelado por la revista Nature, según el cual niveles bajos de sonar, en principio inofensivos, también afectan a estos animales. El Ministerio ha documentado que en zonas donde se han hecho ejercicios militares con sonar a niveles bajos, las ballenas interrumpen sus vocalizaciones y dejan de sumergirse para buscar comida. Se cree que a estos cambios de comportamiento podrían sucederles más cambios a otros niveles, de forma que los animales no sólo dejarían de buscar comida sino que dejarían de alimentarse hasta, incluso, morir, dependiendo del efecto inicial del sonar sobre las ballenas.

Cada vez más estudios muestran que el sonar afecta al comportamiento de estos animales aunque no siempre sea posible afirmar cómo los cambios que provoca pueden equivaler a un daño obvio. Y la hipótesis más generalizada es que lo confunden con una llamada de alerta. Por eso, para algunos expertos, la solución pasaría por sustituir el sonido del sonar (una vez que se sepa de forma fehaciente qué sonido no les afectaría) o por alejar los sonares de las ballenas.

Otro ejemplo es el de los insectos y la contaminación lumínica. Muchos insectos tienen vida nocturna y se orientan por la luz ambiental, proveniente en gran parte de la luna. Pero esta orientación se ve truncada por la luz artificial, en función de su potencia y, sobre todo, de su espectro. El insecto se dirige hacia la luz y queda retenido: de ahí la imagen, familiar para muchos, de los insectos revoloteando alrededor de una bombilla y literalmente atrapados por la luz que les atrae.

En la Universidad de Valencia han presentado este año un sistema para medir los efectos de la contaminación lumínica nocturna en los insectos, que se basa en el análisis informático de imágenes y combina la captación de insectos alrededor de luces artificiales con su posterior análisis fotográfico. Estos expertos explican que las lámparas que más influyen son las de luz más blanca o las que emiten una pequeña cantidad de rayos ultravioleta, como las lámparas de vapor de mercurio que se han usado durante años para iluminar calles, parques o autopistas, ya que tienen una vida útil muy larga.

Joaquín Baixeras, profesor de Zoología de la Universidad de Valencia, explica que "hasta ahora, en cualquier parte del mundo, no teníamos capacidad para cuantificar los efectos de la luz sobre los insectos". Ahora se tiene y quizá pueda ayudar a evaluar los efectos. "Se sabe que en zonas periurbanas la población de muchos insectos ha descendido. Pero también se conoce que las plantas están viendo afectando sus foto- periodos por la contaminación lumínica nocturna", añade Baixeras. Entre los insectos perjudicados en España se encuentra Graellsia isabelae, una de las más bellas mariposas nocturnas de Europa, una especie protegida atraída por las lámparas de vapor de mercurio.

Comportamientos inexplicables

Otro cambio conductual del que hemos tenido noticia este año es el de los lemmings (Lemmus lemmus), esos roedores conocidos en la cultura popular por "suicidarse en masa" lanzándose por los acantilados en los países escandinavos. Un comportamiento que responde a su búsqueda por el alimento. Estos roedores viven entre tres y cuatro años, se reproducen abundantemente y cada cuatro o cinco años llegan a picos de población tan elevados que el alimento escasea. Es entonces cuando se dispersan en grandes grupos buscando nuevas fuentes de alimento y, en esa búsqueda, en ocasiones saltan al agua, donde no todos consiguen nadar con el mismo éxito. De ahí el mito del suicidio.

Este año varios investigadores de centros noruegos y franceses, dirigidos por Nils Stenseth, del Centre for Ecological and Evolutionary Síntesis (Noruega), publicaban un estudio que sugería que el comportamiento de los lemmings podía estar cambiando. Ya no se están dando picos en la población de estos animales ni se producen, en consecuencia, sus legendarios "suicidios". La razón: el cambio climático que ha estabilizado y reducido la población de estos roedores en los últimos años. El trabajo, aunque preliminar, alertaba además de que la reducción en la población de lemmings tiene consecuencias en todo el ecosistema, ya que muchos predadores se alimentan de estos pequeños roedores.

El suicidio de los lemmings se debe a su búsqueda de alimento en grandes grupos

Pero entre las conductas sorprendentes descubiertas en 2008 destaca la descrita en la revista PLoS por un grupo de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos) y la Universidad de Viçosa (Brasil) sobre una avispa parasitaria del género Glyptapanteles.

La avispa en cuestión deposita sus huevos en el cuerpo de la oruga de una polilla brasileña (Thyrinteina leucocerae), donde crecen mientras la oruga sigue alimentándose y llevando su vida normal. Cuando las larvas de la avispa emergen para fijarse y formar las pupas en algún lugar cerca de la oruga, ésta detiene toda su actividad y permanece guardando las pupas y balanceando de forma violenta su cabeza hacia todo lo que se acerque. Los investigadores explican que este comportamiento es resultado directo de la infección y no beneficia en nada a la oruga, que muere muy poco después de que las avispas emerjan de las pupas. Es un comportamiento extraordinario de un animal que se convierte en guardián de otro y para el que, de momento, hay más interrogantes que respuestas.

Tomado de: http://revista.consumer.es/web/es/20020201/medioambiente/37305.php

Francisco Garcés

 

Tecnologías limpias de carbón

Una utilización eficiente y ecológica del carbón es básica para el futuro del planeta

El carbón es la mayor fuente mundial para la producción de energía eléctrica y es indispensable para otros desarrollos industriales, como la producción de acero o cemento. La diversidad y abundancia de las reservas de carbón a nivel mundial significan que este mineral puede afrontar el desafío estratégico de contar con energía en el futuro, y así, se estima que la participación del carbón será de un 40% para el año 2100, cuando el petróleo prácticamente desaparezca como fuente energética. Por ello, el carbón tiene que atender al doble desafío de producir energía de manera económica y respetar el medio ambiente. En la década de los 80, algunos gobiernos emprendieron programas de colaboración con la industria privada para fomentar el desarrollo de tecnologías limpias de carbón, de manera que pudiese mejorarse tanto la eficiencia energética como la tolerancia ambiental en la extracción, preparación y uso del carbón, y conseguir así una reducción de las emisiones contaminantes como azufre y óxido de nitrógeno y un aumento de la cantidad de energía aprovechada.

En general, estas tecnologías son más limpias y eficientes y menos costosas que los procesos convencionales, y se basan en la alteración de la estructura básica del carbón en alguna de las fases del proceso de combustión. Asimismo, los métodos modernos de exploración y extracción minimizan el impacto ambiental

Los métodos modernos de exploración y extracción minimizan el impacto ambiental

y mejoran la eficiencia de utilización de la mina. Las medidas para reducir los niveles de ruido y polvo, así como la contaminación de las aguas subterráneas o las emisiones de gas metano, que puede ser un riesgo potencial, se han generalizado y mejorado, hasta el punto de que en algunos casos dicho gas es utilizado como fuente energética. A la hora de preparar el carbón, se ha conseguido reducir los contenidos de ceniza e impurezas tales como el lodo o el azufre, al mismo tiempo que se mejora la calidad del agua de desecho. Entre las diversas tecnologías en desarrollo que se utilizan en estos momentos, cabe citar la gasificación de carbón. Este sistema consiste en poner al carbón en contacto con vapor y oxígeno, por lo que se producen reacciones termoquímicas que generan un gas combustible, compuesto principalmente por monóxido de carbono e hidrógeno, que al ser quemado puede ser usado para turbinas de gas. Algunas tecnologías de ciclo combinado híbrido utilizan las mejores características de las tecnologías de gasificación y combustión, alcanzando eficiencias mayores al 50%. Las denominadas "Centrales de Combustión de Lecho Fluido" mejoran el rendimiento en la combustión del carbón y disminuyen el impacto medioambiental. En estas centrales se quema carbón sobre un lecho de partículas inertes, como por ejemplo, de piedra caliza, a través de las que se hace circular una corriente de aire que mejora la combustión. A largo plazo, las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 tienen un enorme potencial económico y medioambiental, al poder permitir al carbón ser el elemento fundamental de una economía basada en el hidrógeno.

En definitiva, si el carbón va a resultar una fuente de energía básica para el desarrollo sostenible futuro, es necesario construir nuevas centrales que funcionen con este tipo de tecnologías "limpias", con el fin de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero y ayudar a alcanzar los objetivos del Protocolo de Kyoto. El suministro de tales tecnologías por las empresas europeas podría reportar beneficios tanto para el medio ambiente como para las mismas empresas, que se encuentran en la actualidad ante un futuro inseguro. En este sentido, son varios los programas europeos que alientan la investigación y el desarrollo de tecnologías que persigan dichos objetivos.

Consejos para obtener un carbón más limpio

En julio de 2004 el Instituto Mundial del Carbón publicaba el informe "Carbón limpio: Creando un futuro a través a la tecnología", en el que se exponía que las tecnologías de carbón limpio están aumentando para satisfacer los retos medioambientales a los que se enfrenta el sector

Las tecnologías de carbón limpio están aumentando para satisfacer los retos medioambientales a los que se enfrenta el sector

. El informe asegura que existe una tecnología diferente para cada situación específica, si bien reconoce que las tecnologías que resultan factibles en un país desarrollado pueden no serlo en los países en vías de desarrollo. El informe también demuestra que existen tecnologías que mejoran el rendimiento medioambiental de las centrales eléctricas de carbón de cualquier país, independientemente de su desarrollo económico. Asimismo, recomienda avanzar con una serie de medidas, entre las que se incluyen:

  • Mejorar la aceptación de las opciones existentes y los niveles de eficiencia en las centrales eléctricas de carbón.
  • Utilizar tecnologías avanzadas y desarrollar y comercializar tecnologías de próxima generación.
  • Explotar las sinergias con fuentes de energía renovables.

Tomado de: http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/energia_y_ciencia/2009/01/08/182580.php

Francisco Garcés

Petróleo a partir de carbón

El elevado precio del crudo puede devolver al carbón el protagonismo de hace años, aunque habrá que controlar sus efectos contaminantes 


Los expertos calculan que el fin del petróleo asequible ocurrirá dentro de entre 40 y 100 años, una vez que su extracción resulte inviable económicamente. No obstante, el "oro negro" podría seguir siendo el principal recurso energético mundial muchas décadas más gracias a las tecnologías que permiten obtenerlo a partir del carbón.

Hasta el momento, estos sistemas se han mantenido relegados por su alto coste. Sin embargo, varios hechos pueden convertirles en protagonistas del panorama energético:

  • En los últimos cinco años, la escalada de los precios del petróleo ha sido espectacular y la tendencia apunta a un mayor aumento. El barril se acerca ya a los 70 dólares y los expertos aseguran que ya no podrá bajar de los 60 dólares, frente a los 20 que se pagaban hace más de una década
  • Las reservas totales de carbón accesibles de forma económica son suficientes para los próximos 250 a 500 años. Además, el carbón garantiza un suministro constante a precios moderados, al encontrarse sus reservas distribuidas en más de cien países del mundo. Este hecho no ocurre con el petróleo y el gas natural, ubicados en unas pocas áreas geográficas asoladas además con problemas de inestabilidad política

Los principales productores de este mineral - China, Estados Unidos, India, Australia y Sudáfrica- prevén duplicar su consumo en los próximos 25 años

En este sentido, los principales productores de este mineral - China, Estados Unidos, India, Australia y Sudáfrica- prevén duplicar su consumo en los próximos 25 años. El gigante asiático posee el 12% de las reservas mundiales de carbón y no tiene bastante petróleo para cubrir su intenso crecimiento económico. Por ello, planea gastar casi ocho mil millones de euros durante la próxima década en plantas que convierten el carbón en combustibles líquidos o en productos químicos. Empresas chinas del sector, entre ellas Shenhua, la mayor del país, cuentan ya con varios proyectos de construcción de estas plantas.

En Estados Unidos, con un 95% de sus reservas totales constituidas por carbón, el presidente Bush anunciaba recientemente el aumento presupuestario para la investigación de nuevas fuentes energéticas que reemplacen al petróleo. En dicha partida, las tecnologías que aprovechen el carbón de la manera más eficaz y limpia posible se encuentran destacadas. Por su parte, los inversores ven cada vez más claro las posibilidades de negocio de sectores antes olvidados como el de los productores de turbinas basadas en el carbón. No obstante, otras fuentes invitan a la cautela, habida cuenta de que la tecnología requiere una enorme inversión de capital y las fábricas se volverían inviables si cayera el precio del petróleo.

A pesar de las ventajas económicas de estas tecnologías, sus efectos nocivos en el medio ambiente suponen un grave inconveniente. La transformación del carbón en gas natural o en diesel genera mucho más dióxido de carbono -gas que contribuye al calentamiento global- que usar petróleo o gas natural común para elaborar combustible, y los actuales métodos se preocupan más por mejorar su rendimiento económico que por sus efectos contaminantes. Por ello, algunos expertos proponen apostar por las denominadas "tecnologías limpias de carbón", que buscan reducir su impacto medioambiental todo lo posible.

Hitler y el petróleo sintético del carbón

Aunque hay diversos métodos para convertir el carbón en combustible líquido o gaseoso, el mayor interés actual se centra en la producción de diesel mediante el sistema Fischer-Tropsch. Mediante este proceso, llamado así por los químicos alemanes que lo desarrollaron en los años 20, se extrae dióxido de carbono, monóxido de carbono y metano del carbón para transformarlo en variadas formas de hidrocarburos líquidos. De hecho, este sistema fue utilizado por Hitler en la Segunda Guerra Mundial para producir más de 90 millones de toneladas de combustible sintético en 1944.

Posteriormente, a partir de los años 80, Sudáfrica retomó su uso, con el que produce la mayor parte del diesel que se consume en el país. Sasol, la empresa que emplea esa tecnología desde hace décadas en Sudáfrica, explora en la actualidad cómo llevar su tecnología al resto del planeta. Por su parte, empresas en todo el mundo desarrollan diversos proyectos, si bien parece que la compañía estadounidense Rentech lleva la delantera. Asimismo, científicos de la Universidad de Carolina del Norte y de la Universidad Estatal de Nueva Jersey ofrecían recientemente detalles en la revista Science de la mejora del método Fischer-Tropsch, aunque reconocían que todavía se encuentra en una fase inicial.

Tomado de:

http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2008/11/13/181399.php?page=2Paginación dentro de este contenido

 

 

Francisco Garcés

Reservas de carbón, ¿un final inminente?

Varios expertos sostienen que este mineral, básico hoy día, podría acabarse en dos décadas y no en los dos siglos de las estimaciones oficiales

Aunque parezca propio del pasado, lo cierto es que el carbón es una de las principales fuentes de energía actuales. Incluso se espera que su consumo sea mayor en los próximos años, apoyado en unas reservas mundiales que las estimaciones oficiales cifran en 200 años. Sin embargo, diversos expertos aseguran que los datos son incorrectos, y que el pico del carbón, el momento a partir del cual el máximo mundial de producción entrará en un declive irreversible, sucederá dentro de quince-veinte años.                               

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 El informe "International Energy Outlook" de la Administración de Información Energética, dependiente del Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), señalaba a mediados de 2008 que el porcentaje de consumo mundial de carbón pasará del 27% en 2005 al 29% en 2030 del total de las fuentes de energía utilizadas. Varias razones de peso sostienen este paulatino ascenso: el creciente consumo mundial de energía, el inestable y caro mercado del petróleo y del gas natural, la seguridad que ofrece para los países que cuentan con reservas propias, el rechazo a la energía nuclear y unas reservas mundiales estimadas en 200 años por la ortodoxia energética.

Pero no todo el mundo cree que queden todavía dos siglos de carbón. Dave Rutledge, experto de la división de ciencias aplicadas e ingeniería del Instituto de Tecnología de California (Caltech), sugería recientemente que la cifra sería mucho menor, ya que el total de mineral de carbón en el mundo, incluido el consumido en el pasado, llegaría a los 662 mil millones de toneladas. Por su parte, el Consejo de Energía Mundial (WEC en sus siglas inglesas), una alianza de más de 90 países que ofrece datos de referencia sobre la producción energética, asegura que todavía quedarían por extraer casi 850 mil millones de toneladas.

Las previsiones oficiales se basan en métodos y datos que no han sido revisados desde principios de los años 70

Para realizar esta controvertida afirmación, Rutledge se basa en varias cuestiones. Por un lado, en los datos históricos de agotamiento de combustibles fósiles. Por ejemplo, la producción de carbón en Reino Unido acabó precipitándose en 1913, mucho antes de lo esperado.

Por otro lado, el experto del Caltech asegura que los datos de las estimaciones oficiales estarían equivocados, además de infravalorar la dificultad y los costes de extraer este mineral. En este sentido, recuerda que China sólo ha ofrecido dos estimaciones al WEC, y ambas completamente distintas. Además, estas previsiones se basan en métodos y datos que no han sido revisados desde principios de los años 70 del siglo XX. Por ejemplo, un informe de 2007 de la Comisión de Investigación del Carbón, Tecnología y evaluaciones de los recursos en política de energía, del Consejo Nacional de Investigaciones de EE.UU., con datos y métodos actualizados de reservas en áreas limitadas, indica que sólo una pequeña fracción de las reservas estimadas previamente son realmente extraíbles.

El pico del carbón, en 2025

 

Rutledge no es el único que cuestiona los datos oficiales. El informe "Carbón: reservas y producción futura", publicado en 2007 por el Grupo de Vigilancia de la Energía (EWG en sus siglas inglesas), resalta también que los datos sobre las reservas mundiales de carbón, además de pobres y desactualizados, han sido sobreestimados. Los responsables del informe, varios científicos y expertos independientes a partir de la iniciativa del parlamentario alemán Hans-Josef Fell, se atreven incluso a vaticinar cuándo se producirá el pico del carbón: en los próximos diez a quince años la producción mundial podría incrementarse, en el mejor de los casos, en un 30% gracias a Australia, China, los países de la antigua Unión Soviética y Sudáfrica, pero a partir de esa fecha, sobre 2025, el declive comenzaría de forma irreversible.

Por su parte, el Instituto para la Energía (IFE en sus siglas inglesas) preparaba también en 2007 un estudio para la Comisión Europea, "El futuro del carbón", que llegaba a conclusiones similares. Así, sus responsables aseguraban que "el carbón podría no ser tan abundante, ampliamente disponible y fiable como fuente de energía en el futuro", si bien no se aventuraban a pronosticar cuándo sucederá el pico en su producción.

El medio ambiente lo agradecería

De ser ciertos estos pronósticos, el medio ambiente sería el principal beneficiario, ya que el carbón es muy contaminante y tiene un fuerte impacto en el cambio climático en forma de emisiones de dióxido de carbono (CO2). En este sentido, desde el Instituto Goddard de la NASA se recomienda por ejemplo no aumentar las emisiones producidas por el consumo de carbón más allá de 2030.

En los próximos diez a quince años la producción mundial podría incrementarse, en el mejor de los casos, en un 30%

Sin embargo, los países y empresas productores no parecen confiar en estas previsiones ni que vayan a seguir los consejos anticambio climático. Para países como India y China, con grandes reservas y unas economías en vertiginoso crecimiento, el carbón es una de sus principales bazas. Y no son los únicos: varios países europeos planean crear unas 50 plantas alimentadas con este mineral en los próximos años, y en Estados Unidos, que cuenta con la principal reserva mundial, el asesor científico del nuevo presidente hacía saber recientemente su interés por el carbón.

Para ello, sus defensores hablan de las "nuevas tecnologías de carbón limpio", pero sus detractores recuerdan que estos sistemas se encuentran en un estado de desarrollo incipiente y que sus supuestas bondades medioambientales no son realistas.

En cualquier caso, durante las próximas décadas se van a tener que adoptar trascendentales decisiones en torno a la cuestión energética. Mientras expertos de organizaciones como Greenpeace o el Instituto World Watch consideran viable que el 100% de la energía pueda provenir de fuentes renovables, gracias al desarrollo de los actuales sistemas y a la mejora de la eficiencia energética, otros expertos asumen que tal escenario no es posible y barajan un mix energético en el que se tenga que contar tanto con las renovables como con las no renovables, incluida la energía nuclear.

Quién domina el mercado mundial de carbón

Según los datos del Grupo de Vigilancia de la Energía, el 85% de las reservas globales de carbón se concentra en seis países (en orden descendiente): EE.UU., Rusia, India, China, Australia y Sudáfrica. En cuanto a los productores, China es de lejos el primero, a pesar de contar con la mitad de reservas que el segundo, EE.UU., que posee el 30% del total mundial. A estos países les siguen Australia, India, Sudáfrica y Rusia. Dichos países concentran más del 80% de la producción total mundial.

En cuanto a las aplicaciones principales del carbón, en la actualidad son muy diversas: se utiliza para generar energía eléctrica; como combustible tanto a nivel industrial como doméstico; como materia prima para diversas industrias, como la siderurgia, la química o la construcción; o como sistema para crear petróleo sintético.

Tomado de:

http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2007/05/14/162587.php

Francisco Garcés

 

Aumento de la temperatura mundial: razones a favor y en contra

A pesar de las predicciones oficiales, la temperatura media global no ha subido en los últimos ocho años

El cambio climático está actuando ya y sus consecuencias serán catastróficas en los próximos años, según los últimos informes de instituciones como la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) o el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU (IPCC). Sin embargo, el aumento de la temperatura, base del también denominado calentamiento global, se ha detenido en lo que llevamos de siglo. ¿Hay o no hay cambio climático? Y si lo hay, ¿en qué medida se está produciendo y cuáles serán sus efectos reales? Algunos científicos defienden que las respuestas no están tan claras, ya que las variaciones climáticas dependen de más factores que las emisiones de gases de efecto invernadero. Por esta razón, reclaman más investigaciones que permitan conocer la realidad de un problema tan complejo y de consecuencias tan trascendentes.

Razones a favor

Recientemente, la AEMA daba a conocer un informe sobre el cambio climático en Europa. Sus responsables aseguran que a partir de 2070 el proceso será irreversible y confirman la hipótesis oficial de la subida de las temperaturas globales, defendida por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU (IPCC).

Éste, integrado por expertos de más de 100 países, afirma en su último informe que las temperaturas ascenderán entre 1,5 y 2,5 grados. Los resultados, que cuentan con "un alto nivel de certeza" según sus responsables, pronostican que los daños causados por el cambio climático serán mayores y más rápidos de lo que se preveía anteriormente. Por ejemplo, el informe asegura que el 30% de las especies desaparecerá.

Los expertos del IPCC aseguran que el cambio climático ya afecta a muchos sistemas naturales, en todos los continentes y en algunos océanos, y tiene también repercusiones visibles en las sociedades humanas, aunque de forma menos acentuada. Por su parte, diversas publicaciones internacionales también avalan la subida de las temperaturas y prevén catastróficas consecuencias, en algunos casos incluso peores a las sugeridas en informes precedentes. Por ejemplo, un estudio publicado en julio en la revista "Nature Geoscience" afirmaba que la posibilidad de lluvias torrenciales en cortos periodos de tiempo por cada grado que suba la temperatura es el doble de lo que se creía hasta el momento.

Aumento de la temperatura en España

En el caso de España, diversos estudios prevén también el aumento de la temperatura, en algunos casos con subidas incluso superiores a las estimaciones medias globales. La Evaluación Preliminar de los Impactos del Cambio Climático en España estima un aumento del 20% en la frecuencia de las anomalías térmicas mensuales, aunque no de forma regular en todo el territorio. El estudio, realizado por más de 400 científicos y coordinado por José Manuel Moreno, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha, predice que los archipiélagos se mantendrán al margen, pero en la Península Ibérica se incrementarán los días con temperaturas máximas extremas, sobre todo en primavera.

En este sentido, teniendo en cuenta los datos de las estaciones meteorológicas en la Península Ibérica y Baleares, la temperatura media ha subido un grado desde 1850, por lo cual si continúa la tendencia a finales de siglo habría subido casi cinco grados.

Un estudio elaborado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) concluye que las temperaturas en la cordillera pirenaica aumentarán 2,8 grados, en un escenario de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) medio-bajo, y hasta cuatro grados, en uno de emisión de gases medio-alto. En concreto, los científicos creen que los efectos del cambio climático sobre la temperatura serán más pronunciados al sur de la cordillera pirenaica, en la vertiente española.

Por ello, los glaciares pirenaicos desaparecerán antes de 2050 debido al aumento progresivo de la temperatura, que desde 1890 se ha incrementado en 0,9 grados de media, según otra investigación de científicos de la Universidad de Cantabria, de la Autónoma de Madrid y de Valladolid. El estudio también muestra la desaparición actual de todos los glaciares pequeños y de un 50%-60% de la superficie de los más grandes a causa del derretimiento.

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Razones en contra

Diversos investigadores recuerdan que la temperatura global no ha subido desde 2001 y que incluso en algunos lugares ha descendido, a pesar de que las emisiones de CO2 han seguido aumentando. La tendencia al alza de la temperatura media mundial se detuvo a comienzos del siglo, según datos recogidos por el Centro Hadley de Investigación del Clima (Reino Unido), el Organismo Meteorológico de Japón, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, la Universidad de East Anglia (Reino Unido) y la Universidad de Alabama. Por su parte, la Organización Mundial de Meteorología (OMM) informaba hace unos meses de que 2007 ha sido el año más frío de la década, y que el enfriamiento se acelera en 2008.

Antón Uriarte, experto de la Universidad del País Vasco en Paleoclimatología y Cambios Climáticos, ha utilizado datos del Instituto Goddard de la NASA para demostrar que durante el siglo XXI la temperatura media global en invierno ha permanecido estable, mientras que en verano ha subido dos centésimas.

Como datos llamativos, Uriarte expone que la zona del Ártico al norte de Siberia sí ha experimentado un calentamiento en invierno, aunque por otro lado Alaska se ha enfriado. En verano, la temperatura en el Mar de Ross, en la Antártida, ha aumentado, pero sin embargo, en la parte occidental del Mediterráneo se ha detectado una leve tendencia al enfriamiento.

En esta misma línea se posiciona Syun-Ichi, director fundacional del Centro Internacional para la Investigación del Ártico que, utilizando también datos de la NASA, muestra que el incremento de la temperatura en el hemisferio sur ha parado, al igual que en los océanos.

El profesor titular del Laboratorio de Climatología de la Universidad Jaume I de Castellón Enrique Montón recuerda que los observatorios marcan la temperatura de su ambiente puntual. Teniendo en cuenta este aspecto, los observatorios grandes, ubicados en las ciudades más amplias, han quedado englobados dentro de una burbuja humana de aire caliente. Sin embargo, en los observatorios pequeños, limpios de efecto urbano, el aumento de la temperatura se ha detenido.

El CO2 no lo es todo

Syun-Ichi explica que el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU y los científicos que apuntan a un cambio climático catastrófico se basan en la hipótesis de que el aumento de las temperaturas se debe al incremento de las emisiones de GEI en la atmósfera. Sin embargo, este experto subraya que el tiempo y el clima también están controlados por la naturaleza, y por lo tanto, el CO2 no es la única variable.

En la misma línea, el profesor Montón, que lleva 16 años investigando el clima, sostiene que la causa de la detención del ascenso térmico en estos últimos años puede ser el descenso de la actividad solar (el ciclo actual es menos intenso que en los años 80 y 90).

Jorge Olcina, climatólogo de la Universidad de Alicante, además de la explicación solar, señala también, aunque en menor medida, el fenómeno de La Niña que acaba de pasar, y que contribuye a enfriar la atmósfera terrestre.

En definitiva, este grupo de científicos escépticos con la hipótesis oficial del cambio climático reclama más investigaciones que tengan en cuenta todas las posibles variables, y que lejos de posibles intereses, se pueda conocer realmente el efecto de la actividad humana en el clima y en qué medida puede estar cambiando. De esta manera, las posibles decisiones se podrán tomar de manera más objetiva y proporcionada.

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Francisco Garcés

Conservar la vida en las montañas

Hoy se celebra el Día Internacional de las Montañas, en el que se recuerda su delicada situación y la de sus habitantes

El entorno natural de montaña y las personas que lo habitan se encuentran en una situación cada vez más delicada. Para recordar este hecho, Naciones Unidas celebra hoy, desde 2002, el Día Internacional de las Montañas. Los expertos recuerdan que la fragilidad de estos ecosistemas montañosos está viéndose afectada por los principales problemas medioambientales, como la deforestación, la contaminación o el cambio climático, y piden soluciones concretas para conservar su biodiversidad y el desarrollo sostenible de sus habitantes.

·                                 Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA

·                                 Fecha de publicación: 11 de diciembre de 2008

Los ecosistemas montañosos cubren alrededor de la cuarta parte de la superficie del planeta y sirven de hogar a unos 270 millones de personas. En este sentido, las montañas albergan gran parte de la biodiversidad más importante y amenazada del mundo, y no sólo son fuente de recursos para sus pobladores, sino para las comunidades que habitan en sus alrededores.

Según Naciones Unidas, el impacto medioambiental producido por el ser humano repercute de manera especial en este entorno natural. El crecimiento demográfico en las regiones montañosas, el impacto del aumento de la producción cárnica y láctea, la expansión de los pastizales y el exceso de pastoreo han contribuido a incrementar la deforestación, la degradación de las cuencas hidrográficas, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la pérdida de biodiversidad.

El cambio en el uso de la tierra, la lluvia ácida o el calentamiento global están provocando un efecto negativo de manera más rápida y acusada que en las tierras bajas

El agua es otro de los recursos que está siendo gravemente amenazado en la montaña. Los lagos, ríos y arroyos son muy vulnerables a los cambios ambientales, como la deforestación y la contaminación. Y no es un problema que afecte sólo a sus habitantes, sino también al resto del mundo: al menos la mitad del agua dulce de superficie del planeta proviene de las montañas. Además, dado que la población de peces de estos entornos acuáticos de altura es limitada, el riesgo de sobreexplotación es aun mayor.

Por otra parte, problemas como el cambio en el uso de la tierra, la lluvia ácida o el calentamiento global están provocando un efecto negativo de manera más rápida y acusada que en los ecosistemas de las tierras bajas, debido a su especial sensibilidad. A este respecto, cabe recordar que los bosques tropicales de montaña son los que están sufriendo la mayor pérdida con respecto al resto de bosques en el mundo.

En concreto, la mala utilización de los fertilizantes químicos en muchas regiones montañosas ha disminuido la fertilidad del suelo y ha implicado un aumento de los GEI y de la contaminación del agua de las capas freáticas (los acuíferos más superficiales).

Los expertos recuerdan que los ecosistemas montañosos constituyen un claro bioindicador de las transformaciones y los efectos negativos producidos en el medio ambiente. Sin embargo, se han desarrollado pocos estudios al respecto, en parte debido a las dificultades de trabajar en dichas zonas.

Por ello, los especialistas reclaman mayores esfuerzos para estudiar y proteger los ecosistemas de montaña, sobre todo para predecir los cambios globales en el medio ambiente. Por ejemplo, los investigadores del programa de Monitorización de los Ecosistemas Terrestres (TEMS en sus siglas inglesas) tratan de recabar información relevante sobre los cambios producidos en las montañas.

Habitantes también en peligro

La protección del medio natural pasa también por garantizar la sostenibilidad del desarrollo de sus habitantes. En el caso de las personas que viven en las montañas se trata de una medida particularmente acuciante: la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) indica 22 países, muchos de ellos con una numerosa población de montaña, en una situación muy delicada debida a los altos niveles de hambre crónica y a la dependencia de los productos alimenticios y petroleros. Se estima que casi las tres cuartas partes de la población de montaña sufren de inseguridad alimentaria.

Casi las tres cuartas partes de la población de montaña sufren de inseguridad alimentaria

La FAO alerta de las altas tasas de falta de micronutrientes de la población de las montañas, uno de los factores que contribuye a que en estas regiones la mortalidad infantil sea considerablemente más alta. Asimismo, sus responsables advierten de que la presión cada vez mayor por los recursos de montaña, como por ejemplo el agua, es una fuente futura de conflictos. Un claro indicador es por ejemplo la disminución de la biodiversidad doméstica, en un entorno en el que sus habitantes han vivido tradicionalmente de especies adaptadas a las duras condiciones de montaña, lo que también contribuye a la inseguridad alimentaria y la malnutrición.

Para combatir este problema, los expertos de la FAO proponen diversas medidas, que se han concretado en proyectos de desarrollo sostenible en varias regiones del mundo:

  • Promover entre la población de montaña la utilización de métodos asequibles y ambientalmente correctos para conservar la biodiversidad y las especies autóctonas que les sirven de alimento.
  • Aplicar políticas específicas para las regiones montañosas que tengan en cuenta la fragilidad del medio ambiente y las necesidades de las montañas, así como los intereses y las prioridades de la población local.

Organizaciones para preservar las montañas

La ONU ha constituido diversos comités y grupos de trabajo para celebrar el Año Internacional de las Montañas. Para ello cuenta con la FAO, que se encarga de dirigir y coordinar el evento, o con la Alianza para las Montañas, una coalición de voluntarios dedicados a proteger los ecosistemas de montaña en todo el mundo y a elevar el nivel de vida de sus pobladores.

En España, las organizaciones ecologistas y las asociaciones de montaña también suelen desarrollar diversos actos para promover la conciencia de los ciudadanos. Por ejemplo, Ecologistas en Acción ha aprovechado este día para denunciar el proceso de degradación de la mayoría de las áreas de montaña españolas, debido a los proyectos urbanísticos relacionados con las estaciones de esquí.

Tomado de: http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2008/12/11/182043.php

Francisco Garcés

Volcanes submarinos: fuente de vida y de muerte

Estos fenómenos naturales, poco conocidos, son capaces de provocar una extinción masiva y de albergar formas de vida extrema y minerales de gran valor

Los volcanes submarinos podrían tener consecuencias importantes para el devenir de la Tierra y sus habitantes. Los científicos destacan su capacidad de causar cataclismos, pero también de ser el origen de diversas formas de vida y de aflorar minerales importantes para el futuro. Sin embargo, reconocen que apenas tienen información sobre su ubicación, actividad y posibles efectos, por lo que reclaman mayores investigaciones.

Investigadores de la Universidad canadiense de Alberta han descubierto que hace unos 93 millones de años la actividad volcánica en el fondo marino provocó una extinción masiva, aunque no tan grande como la que acabó con los dinosaurios.

Los científicos, Steven Turgeon y Robert Creaser, explican en un artículo, publicado en Nature, cómo se produjo la catástrofe. La lava alteró la química de los océanos, y posiblemente también de la atmósfera. La liberación de gran cantidad de nutrientes permitió la proliferación de vegetales y animales.

Posteriormente, la descomposición de sus cadáveres en el fondo provocó que el agua perdiera su oxígeno (anoxia), lo que agravó los efectos de la erupción y la descarga de dióxido de carbono (CO2) en los océanos y la atmósfera. No obstante, gracias a ello, se quedaron almacenados grandes depósitos de esquisto negro, también llamado "petróleo no convencional" y al que puede sustituir en buena parte de sus aplicaciones.

Dado que los casos de anoxia, si bien son muy raros, se producen en periodos de clima muy caluroso y con un gran aumento del CO2, Turgeon observa alguna analogía con la situación actual. Por ello, asegura que este estudio podrá ayudar a estudiar mejor el fenómeno del cambio climático y lo que podría suceder si se sigue emitiendo más CO2 a la atmósfera y se desborda la capacidad de amortiguación del océano.

Los científicos reunidos en la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencia alertaban ya en 2005 de los posibles peligros medioambientales de los volcanes submarinos. Estos expertos recordaban que emiten continuamente metano, un gas de efecto invernadero (GEI) más poderoso que el CO2. El metano permanece en el agua y parte de él se convierte en CO2, que es absorbido por el fitoplancton. No obstante, aún no se conoce con exactitud la cantidad que el mar puede asimilar y la que llega finalmente a la atmósfera. Por ello, los expertos reclaman más investigaciones para conocer mejor a los volcanes submarinos y sus posibles efectos.

Fuente de vida extrema y futuro de la minería

Estos volcanes, al igual que otros fenómenos de actividad geológica submarina, como las fuentes hidrotermales o las fumarolas, permiten la proliferación de seres capaces de vivir en condiciones extremas. La temperatura de estas zonas es muy alta y no hay oxígeno ni luz solar, y sí en cambio metano o ácido sulfhídrico (SH2). Por ello, se creía hasta hace no mucho que serían parajes desérticos.

Sin embargo, en sus alrededores se ha descubierto gran cantidad de bacterias anaerobias, capaces de vivir sin luz solar ni oxígeno, gracias a la energía del interior de la Tierra. Estos microorganismos forman además la base de un ecosistema formado por comunidades complejas de organismos como gusanos de tubo gigantes, almejas, mejillones gigantes, cangrejos, camarones, gambas, pulpos o peces, y cada vez son más las especies que son descubiertas.

Por ello, se trata de un ejemplo de que la vida puede abrirse paso en lugares y formas insospechadas. Incluso algunos científicos han apuntado a estos fenómenos como un posible origen de la vida en el planeta.

Asimismo, como explica Thierry Juteau, catedrático de Geología de la Universidad francesa de Brest y descubridor de las fumarolas negras, son el motor de la tectónica de placas, y en ellos se localizan los yacimientos de metales del futuro, que se explotarán cuando se agoten las minas terrestres.

Volcanes

La gran mayoría de los volcanes submarinos se encuentra en áreas de movimiento tectónico de placas (dorsales oceánicas). Se caracterizan por ser fisuras en la superficie del fondo marino de los que pueden surgir erupciones de magma. En concreto, se estima que por ellos brota el 75% de magma en todo el planeta.

Normalmente, se hallan a gran profundidad, aunque algunos se ubican más cerca del exterior, por lo que pueden ser capaces de expeler fuera del agua el material volcánico. Por ejemplo, el volcán submarino de Kolumbo, en el Mar Egeo, fue descubierto en 1650 por una erupción que provocó la muerte de 70 personas cerca de la isla de Santorini.

En muchas ocasiones se cuentan como montañas marinas, formadas por volcanes extinguidos. Asimismo, las condiciones del agua provocan que el magma sea diferente al que surge en los volcanes terrestres, y así, su flujo se conoce como "lava almohadillada".

Por ello, el trabajo de localizar estos volcanes no es precisamente fácil, de ahí que apenas se conozcan. No obstante, algunos equipos científicos ya han logrado importantes descubrimientos. Por ejemplo, investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE.UU. grababan en 2005 una violenta erupción submarina en el Archipiélago de las Marianas, en el Océano Pacífico. Sus responsables ofrecen en su web un video sobre la explosión, tanto en formato Windows Media como en Quick Time.

 

Tomado de: http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2008/09/17/180054.php

Francisco Garcés