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Comunicación y Opinión

¿Está cerca una catástrofe mundial?,

Parte 2.- 

Otra de las consecuencias del cambio climático será de extinción de muchas especies y ecosistemas. Ocurre que, como  ya se  sabe, las especies se encuentran íntimamente relacionadas con su entorno y un cambio en el clima local hará que algunos animales se trasladen a nuevos ecosistemas para intentar sobrevivir. Algunos lo lograrán y otros no.

 Estos procesos naturales de adaptación se han sucedido varias veces en la historia reciente de la tierra. Como consecuencia unas especies se extinguieron al ser incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones y otras pudieron superar la crisis ¿por qué entonces preocuparnos ahora si éste es un proceso natural tantas veces repetido?. 

 La diferencia del tiempo que nos ha tocado vivir es que este cambio, inducido por el hombre, es terriblemente rápido y una gran cantidad de especies son incapaces de adaptarse a las nuevas circunstancias en un lapso tan corto de tiempo. Sucede así, por ejemplo, que un buen número de especies de plantas no pueden desplazarse a la velocidad suficiente para sobrevivir a las nuevas condiciones climáticas. Estudios realizados en los años noventa parecen demostrar que algunas especies de plantas deberían emigrar de 500 a 1000 kilómetros en los próximos 100 años para compensar el incremento previsto de temperatura, que como hemos dicho será de 1º a 3,5ºC. Significa esto que tendrían que trasladarse entre 5.000 a 10.000 m por año. Los datos apuntan a que la tasa de desplazamiento de una serie de especies de plantas, tras la última glaciación y posterior calentamiento de la Tierra en el Pleistoceno, fue de 100 a 400 metros por año, una velocidad muy inferior a la que requieren las actuales condiciones.  


Por otro lado, otras especies de plantas serán capaces de aprovechar el incremento de dióxido de carbono y el aumento de la temperatura en su favor, lo que redundará en un incremento de sus tasas de crecimiento. Este incremento puede llevar también a la extinción de un buen número de especies, más raras, que verán ocupados sus nichos por el sustancial crecimiento de las primeras.    

Al estudiar el efecto del aumento de gases invernadero en los bosques se ha encontrado que estos ecosistemas son capaces de amortiguar el efecto del incremento de esos gases, producidos por actividades humanas al quemar combustibles fósiles y en la producción de ciertos productos industriales, utilizando parte del CO2 emitido en la fotosíntesis.

  Los bosques, al contar con cantidades casi ilimitadas de CO2, se desarrollan más rápido que la velocidad con que se descomponen los desechos orgánicos que producen. Es decir, que la rapidez en la descomposición y fermentación de la materia orgánica en el suelo generada por las bacterias, hongos y otros microorganismos no es capaz lograr el equilibrio entre la producción del CO2 y su fijación por la fotosíntesis.

Como ya se señala en párrafos precedentes, si  la temperatura global asciende y el ciclo hidrológico se altera, se generarán sequías en unos sitios y lluvias torrenciales en otros. 

La sequía puede afectar seriamente a los bosques, favoreciendo los incendios que destruyen a los árboles y liberan rápidamente a la atmósfera grandes cantidades de CO2, no sobreviven fácilmente y se transforman en pastizal o sabana.

Un bosque incendiado, además de perder la mayor parte de su flora y fauna, libera el CO2 que había fijado en la fotosíntesis, elevando drásticamente su concentración en la atmósfera. Esto incrementa el efecto invernadero y desequilibra aún más el ciclo hidrológico y el resultado es probablemente un aumento dramático de la temperatura.

 Por otra parte, los ríos arrastran constantemente materia orgánica que finalmente llega al mar. Estos sedimentos son refugio de una gran cantidad de microorganismos muchos de los cuales sintetizan su alimento a partir de ese sustrato orgánico. En su metabolismo producen importantes cantidades de metano que bajo ciertas condiciones de presión y temperatura, permanece en estado sólido en el fondo de las cuencas.  Si la temperatura del agua de las regiones costeras aumenta  significativamente, este metano se sublima y asciende a la atmósfera, acrecentando el efecto invernadero. Estos planteamientos que parecieran especulaciones, actualmente tienen un importante sustento científico.

Esto junto a la transformación del paisaje, la fragmentación de hábitat, la destrucción de nichos ecológicos, etc., han venido a causar la que se ha dado en llamar la crisis de la biodiversidad: una pérdida de diversidad biológica a todos los niveles. Y todo esto va a afectar al hombre. Como se sabe, nosotros dependemos del ambiente por lo que si nuestro planeta se ve tan degradado, nosotros sufriremos las consecuencias. Los países predicen hambre y enfermedades y no es ilógico pensar que eso pase porque con tanta inundación, sequía, extinción, etc. no va a haber mucho margen para los cultivos y la ganadería.

Bueno, como verán,  la cosa era seria.  Por eso es que tenemos que tomar este problema con mucha responsabilidad y adoptar medidas en forma inmediata para que la situación no llegue nunca a los extremos que los científicos prevén.

Compilación realizada porFrancisco Garcés

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